La ONU exige «acciones persistentes y rápidas» para aliviar la hambruna en Gaza
La Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU ha alertado sobre una situación desesperada: más de 470 000 personas viven ya en condiciones equiparables a la hambruna, y solo entre julio y principios de agosto han muerto al menos 130 por inanición, la mayoría niños. Las restricciones impuestas por Israel mantienen el acceso a la ayuda en niveles críticos, con apenas un 3–5 % de lo necesario entrando en Gaza.
La ayuda no basta con lanzamientos simbólicos
El jefe de OCHA ha subrayado que los lanzamientos aéreos de suministros son “insuficientes, costosos y peligrosos”, y ha pedido que se prioricen convoyes terrestres masivos, seguros y constantes que permitan alimentar a la población sin intermediaciones bloqueadoras ni demoras burocráticas.
Necesidad de apertura inmediata y voluntad política
La ONU reclama un desbloqueo total del acceso humanitario: levantar asedios, abrir fronteras y permitir la circulación de 6 000 camiones cargados con alimentos, agua y medicamentos retenidos en países vecinales. Philippe Lazzarini, director de UNRWA, ha enfatizado que solo con una decisión política firme se puede evitar que esta catástrofe alimentaria se convierta en irreversible.
Ayuda a regañadientes, hambre en aumento
A pesar de acuerdos temporales para pausas humanitarias, la ONU considera que el suministro actual no cubre ni una décima parte de la necesidad. Las organizaciones denuncian ya “niveles de desnutrición nunca vistos”, mientras los cuerpos sanitarios advierten que la situación puede deteriorarse aún más sin una respuesta sostenida.