Propuesta de Ocio: El arte botánico del Museo del Prado brota en CaixaForum Lleida
CaixaForum Lleida presenta La botánica en el arte. Las plantas en las colecciones del Museo del Prado.
La exposición propone una nueva forma de contemplar el arte.
En lugar de fijarse únicamente en los personajes principales, invita a observar las plantas, flores y frutos que aparecen en las obras.
Elementos que muchas veces pasan desapercibidos, pero que pueden tener un importante significado narrativo y simbólico.
La muestra podrá visitarse en CaixaForum Lleida hasta el 31 de enero de 2027.
Mirar más allá de los protagonistas
Las plantas no son únicamente elementos decorativos.
A lo largo de la historia del arte han servido para transmitir mensajes religiosos, mitológicos, políticos y emocionales.
Un cardo, una uva, un clavel o un árbol pueden aportar información fundamental para comprender una escena.
La exposición propone así cambiar nuestra forma de mirar las obras de arte y prestar atención a esos pequeños detalles.
Una mirada también hacia la naturaleza
La botánica en el arte reflexiona además sobre nuestra relación actual con el mundo vegetal.
La muestra busca combatir la llamada “ceguera vegetal”, es decir, la tendencia a ignorar la importancia de las plantas que nos rodean.
Una cuestión especialmente relevante en un contexto marcado por el debate ecológico y la protección de los ecosistemas.
Arte y ciencia unidos
La exposición está comisariada por Eduardo Barba Gómez, jardinero, paisajista e investigador especializado en botánica y obras de arte.
Su trabajo permite identificar las especies representadas y analizar su significado dentro de cada obra.
El proyecto cuenta también con la colaboración de Beatriz Sánchez Torija, del Museo Nacional del Prado.
El resultado es un recorrido que combina arte, botánica, historia y ciencia.
53 obras del Museo del Prado
La muestra reúne 53 piezas de diferentes épocas, escuelas y técnicas.
Hay pinturas flamencas, italianas, francesas y españolas, además de esculturas y artes decorativas.
Las obras no están organizadas cronológicamente.
El elemento que las conecta es la presencia y el significado de las plantas.
De esta forma, piezas creadas en momentos históricos muy diferentes pueden relacionarse a través de una misma especie o de un simbolismo común.
Plantas que transmiten mensajes
El primer ámbito analiza la capacidad narrativa de las plantas.
Desde la Antigüedad, determinadas especies han estado asociadas a ideas religiosas, políticas, mitológicas o sentimentales.
En La infanta María Antonia Fernanda de Borbón, por ejemplo, aparece un clavel relacionado con el compromiso afectivo y matrimonial.
En otras obras, las plantas pueden reforzar ideas relacionadas con la muerte, la espiritualidad o el sacrificio.
El Prado también es un jardín
Otro espacio de la exposición se centra en los jardines.
A lo largo de la historia han representado lugares de armonía, belleza, conocimiento y retiro.
La muestra también reivindica la figura del jardinero.
Su trabajo consiste en cuidar y transformar un espacio vivo y frágil.
Una tarea creativa que establece un paralelismo con el trabajo de los propios artistas.
El gusto por las plantas y los frutos
Las plantas también despiertan nuestros sentidos.
Los bodegones permiten descubrir cómo los artistas representaban con enorme detalle flores, frutas, texturas, colores y brillos.
Algunas obras reúnen incluso frutos de diferentes estaciones para crear una imagen de riqueza y abundancia.
También permiten conocer los gustos de cada época y descubrir especies que llegaron a convertirse en objetos de deseo y prestigio.
Paisajes que expresan emociones
Los árboles, jardines y bosques tampoco funcionan únicamente como escenarios.
El paisaje puede ayudar a crear una atmósfera y transmitir emociones.
Un bosque tranquilo puede generar una sensación de calma.
Un árbol golpeado por una tormenta puede simbolizar fortaleza y resiliencia.
La naturaleza se convierte así en una herramienta más para construir el significado de una obra.
Una invitación a detenerse y observar
El recorrido termina con Escenas en un jardín, de Giovanni Battista Colombo.
La obra resume una de las principales ideas de la exposición: aprender a observar aquello que normalmente pasa desapercibido.
La propuesta invita a prestar atención a los pequeños detalles tanto dentro de un museo como en la propia naturaleza.
El espacio incorpora además sonidos de agua, pájaros y brisa, creando una experiencia más envolvente.
Fotografías para descubrir las plantas
La exposición incorpora también fotografías botánicas de Paula Codoñer.
Las imágenes se sitúan junto a las obras para facilitar la identificación de las especies.
Así, el visitante puede comparar la representación artística de una planta con su aspecto en la naturaleza.
Una forma de descubrir detalles que podrían pasar inadvertidos en los cuadros.
Una experiencia para varios sentidos
La visita no se limita a la vista.
A lo largo del recorrido hay cinco estaciones olfativas inspiradas en algunas de las especies representadas en las obras.
Los aromas han sido creados específicamente para la exposición por la perfumista Luz Vaquero.
Arte histórico, fotografía contemporánea y aromas se combinan para ofrecer una experiencia multisensorial y una nueva forma de acercarse a las colecciones del Museo del Prado.

