‘Raíz Urbana’ busca devolver la actividad cultural a teatros y edificios históricos
Una nueva iniciativa denominada ‘Raíz Urbana’ quiere recuperar teatros, antiguos cines y otros inmuebles históricos que actualmente permanecen cerrados o infrautilizados. El proyecto, impulsado por Dario Regattieri, CEO de beon. Worldwide, plantea que la conservación del patrimonio vaya acompañada de nuevos usos capaces de integrar nuevamente estos espacios en la actividad de las ciudades.
Más allá de la restauración de los edificios
La propuesta contempla intervenir en teatros históricos, cines, mercados, pabellones, fábricas, molinos, palacios y otros edificios singulares. El objetivo es que puedan albergar actividades relacionadas con las artes escénicas, el entretenimiento, la divulgación, los eventos o el turismo cultural.
El modelo no se limita a rehabilitar los inmuebles. ‘Raíz Urbana’ pretende desarrollar para cada espacio una estrategia que abarque desde la definición de su nueva identidad y contenidos hasta la producción, puesta en marcha y posterior gestión. De esta forma, busca que la recuperación arquitectónica pueda traducirse también en actividad cultural, social y económica estable.
Experiencias previas en Madrid, Sevilla y Jerez
Entre los proyectos que sirven como referencia se encuentra el Teatro Calderón de Madrid y su terraza Lírico, así como la transformación del antiguo Pabellón de Canadá de la Expo’92 de Sevilla en un espacio destinado a eventos en la Isla de la Cartuja.
Otro ejemplo es el Cine Jerezano, que llevaba cerrado alrededor de 25 años y se encuentra inmerso en un proceso de recuperación para reabrir sus puertas como Teatro Jerezano. La iniciativa pretende aplicar este tipo de actuaciones a otros inmuebles que hayan perdido su uso original pero mantengan valor histórico y cultural.
‘Raíz Urbana’ está dirigida tanto a administraciones públicas y fundaciones culturales como a entidades patrimoniales, propietarios privados, promotores y organismos turísticos interesados en recuperar espacios históricos. El planteamiento busca combinar la protección de estos edificios con modelos de programación y gestión que permitan mantenerlos abiertos y vinculados a la vida de sus ciudades a largo plazo.

