El Gobierno prepara la salida de unas 500 niñas migrantes de Ceuta hacia centros de la Península
El Ministerio de Juventud e Infancia trabaja junto a las autoridades de Ceuta para encontrar una solución urgente para alrededor de 500 niñas migrantes no acompañadas que permanecen en la ciudad desde las llegadas masivas de finales de julio. La intención es trasladarlas a recursos especializados situados en la Península, aunque la cifra definitiva podría modificarse a medida que avance la identificación y valoración individual de las menores.
Prioridad para las menores más vulnerables
El plan contempla que entidades especializadas en protección de la infancia puedan hacerse cargo de su alojamiento y atención en instalaciones adaptadas. Esta fórmula permitiría realizar los traslados sin que las comunidades autónomas receptoras tengan necesariamente que asumir la tutela de las niñas, lo que podría acelerar su salida de Ceuta.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha evitado por ahora establecer una fecha concreta. El Ejecutivo sostiene que cada actuación deberá ajustarse a la legislación y determinar qué alternativa responde mejor a las circunstancias particulares de cada menor.
Un plan más amplio para aliviar la presión sobre Ceuta
El traslado de las niñas forma parte de una estrategia de acogida más extensa. Entre las posibilidades que maneja el Gobierno aparecen también el acogimiento familiar y un sistema de distribución solidaria y vinculante entre comunidades autónomas. El secretario de Estado de Juventud e Infancia, Rubén Pérez, se encuentra en Ceuta trabajando en la coordinación del dispositivo.
La situación de los menores se ha convertido en uno de los principales retos de la crisis migratoria que atraviesa la ciudad. Miles de personas continúan en Ceuta semanas después de las llegadas de finales de julio, lo que mantiene una fuerte presión sobre los recursos de acogida y los servicios públicos.

