De la familia numerosa a vivir solos: la radical transformación de los hogares españoles durante tres décadas

31 May 2026 por Sergio Martínez

Hogares en transformación en España y Portugal

El informe Hogares en transformación en España y Portugal, promovido por el Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa” junto al Centro de Estudios Demográficos, analiza los cambios experimentados por los hogares entre 1991 y 2022. Durante este periodo, los hogares unipersonales crecieron un 81 %, mientras que los formados por cinco o más personas disminuyeron un 73 %.

Tradicionalmente, las familias españolas estaban compuestas por hogares numerosos y estructuras relativamente homogéneas. Sin embargo, en las últimas décadas se ha producido una transformación significativa hacia modelos más pequeños y diversos. Actualmente, vivir solo se ha convertido en una realidad mucho más frecuente que hace treinta años.

Más población, menos personas por hogar

Aunque la población española aumentó un 21,9 % entre 1991 y 2022, el número de hogares creció un 67,7 %, alcanzando casi 20 millones. Este fenómeno se explica principalmente por la reducción del tamaño medio de los hogares, que pasó de 3,3 personas a 2,4 personas.

Los hogares de dos personas continúan siendo los más comunes, mientras que los unipersonales han pasado de representar una minoría a convertirse en la segunda forma de convivencia más habitual. Por el contrario, los hogares numerosos han perdido gran parte de su presencia.

Tipología de hogares

Los investigadores identifican tres factores principales detrás de esta transformación: el envejecimiento de la población, la disminución de la natalidad y el aumento de las separaciones y divorcios.

El envejecimiento ha incrementado el número de personas que viven solas, especialmente mujeres de edad avanzada. Además, las familias tienen menos hijos y las rupturas de pareja han contribuido a reducir el tamaño de los hogares.

Convivencia y ciclos de la vida

El estudio muestra que hombres y mujeres presentan patrones de convivencia similares durante la infancia y juventud. Sin embargo, las diferencias aparecen con la formación de parejas y la llegada de los hijos.

Las mujeres suelen asumir con mayor frecuencia la convivencia con hijos tras una separación y, debido a su mayor esperanza de vida, pasan más años viviendo solas en etapas avanzadas.

Más años viviendo en solitario

Uno de los cambios más destacados es el incremento de los años vividos en solitario. Tanto hombres como mujeres permanecen más tiempo solos que hace tres décadas. También se observa un retraso en la emancipación juvenil, lo que prolonga la convivencia con los progenitores.

Al mismo tiempo, disminuyen los años compartidos con pareja e hijos y se reducen las formas tradicionales de familia extensa. En cambio, aumentan los hogares monoparentales y las parejas sin descendencia, reflejando una sociedad cada vez más diversa en sus formas de convivencia.

Comparte: