Por qué el sobrepeso no afecta igual a hombres y mujeres
El impacto de tener unos kilos de más no es el mismo en hombres que en mujeres, y la diferencia va mucho más allá de la estética. Diversos estudios científicos apuntan a que la forma en la que el cuerpo almacena la grasa y responde a ella varía según el sexo, lo que influye directamente en el riesgo de desarrollar enfermedades.
Diferencias en la distribución de la grasa
En general, los hombres tienden a acumular grasa en la zona abdominal, lo que se asocia con un mayor riesgo cardiovascular y metabólico. Este tipo de grasa, conocida como visceral, rodea órganos internos y está vinculada a patologías como la diabetes tipo 2 o enfermedades del corazón.
Por su parte, las mujeres suelen almacenar más grasa en caderas y muslos, una distribución que, en términos generales, se considera menos perjudicial desde el punto de vista metabólico. Sin embargo, estos patrones pueden cambiar con la edad o factores hormonales, especialmente tras la menopausia.
Más allá del peso: el papel del metabolismo
Los expertos subrayan que no solo importa la cantidad de grasa, sino también cómo actúa en el organismo. El tejido adiposo tiene funciones hormonales y metabólicas que influyen en procesos clave como la inflamación o la regulación del azúcar en sangre.
Además, hombres y mujeres presentan diferencias en el metabolismo, la masa muscular y la respuesta a la dieta o al ejercicio, lo que condiciona tanto el riesgo como la forma de abordarlo.
Hacia un enfoque más personalizado
Este conocimiento está impulsando una visión más individualizada de la salud, en la que el sexo, la edad y otros factores se tienen en cuenta para prevenir y tratar enfermedades relacionadas con el sobrepeso. Los especialistas insisten en que no existe una única forma de evaluar el riesgo, y que comprender estas diferencias es clave para mejorar la prevención y la atención sanitaria.

