Un protocolo reduce la cefalea tras la punción lumbar en extracciones de líquido cefalorraquídeo

18 Feb 2026 por Sergio Martínez

Un protocolo estandarizado para reducir la cefalea tras punción lumbar

Investigadores del Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC), centro de la Fundación Pasqual Maragall, junto al Hospital del Mar y su instituto de investigación (HMRIB), han publicado en Nature Scientific Reports un estudio sobre un protocolo estandarizado para disminuir la cefalea, el efecto adverso más común tras una punción lumbar.

Esta prueba permite obtener líquido cefalorraquídeo (LCR), fundamental para analizar biomarcadores en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Su uso es clave para detectar alteraciones en fases muy tempranas, antes de los síntomas.

El equipo evaluó un procedimiento que combina hidratación intravenosa, aguja atraumática, extracción controlada de LCR y reposo supervisado. El objetivo: mejorar la tolerabilidad y reducir molestias.

Según el Dr. Oriol Grau (BBRC), estandarizar cada paso minimiza riesgos y facilita extracciones de mayor volumen.

La contribución clave de los voluntarios de la cohorte ALFA

El estudio se realizó con participantes sanos de la cohorte ALFA, impulsada por la Fundación «la Caixa», cuya colaboración resulta esencial para la investigación preventiva en Alzheimer.

Se analizaron 1.147 punciones lumbares en 724 personas. Con el protocolo aplicado, la cefalea apareció en un 9,6% de los casos a las 24 horas y en un 4,7% a los siete días. Cuando se presentó, fue leve en la gran mayoría de situaciones y no hubo complicaciones graves, hospitalizaciones ni necesidad de parche hemático.

El Dr. Antonio Montes, del Hospital del Mar, destaca que las complicaciones graves se redujeron a cero. En comparación con estudios previos, las tasas observadas fueron inferiores y sin eventos severos.

El análisis también detectó mayor incidencia de cefalea en personas con dolor crónico previo, IMC extremo o punciones en niveles lumbares bajos.

El trabajo sobresale por su amplia muestra, seguimiento estructurado y aplicación homogénea del protocolo, aunque la ausencia de grupo control limita su generalización.

Mejorar la experiencia del paciente es clave para avanzar en la prevención del Alzheimer, ya que el LCR aporta información decisiva para diagnósticos más precisos y futuras estrategias preventivas.

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