Varios países expresan su rechazo al plan israelí sobre la titularidad de tierras en Cisjordania
Un grupo de ocho países ha manifestado su crítica al plan anunciado por Israel para registrar determinados terrenos de Cisjordania como propiedad del Estado, una iniciativa que, a su juicio, podría vulnerar el derecho internacional y alterar el statu quo en los territorios ocupados. Las objeciones se han hecho públicas a través de un comunicado conjunto difundido por las respectivas cancillerías.
Los firmantes advierten de que la medida podría facilitar la expansión de asentamientos israelíes y dificultar aún más una solución negociada al conflicto palestino-israelí. En su opinión, el registro de tierras como estatales supondría un cambio significativo en la gestión del territorio y tendría consecuencias directas sobre la población palestina que reside o trabaja en esas zonas.
Desde Israel, las autoridades defienden el plan como un procedimiento administrativo ajustado a su marco legal, mientras que la comunidad internacional insiste en la necesidad de evitar decisiones unilaterales y retomar el diálogo político. El anuncio se produce en un momento de elevada tensión en la región y ha reactivado el debate diplomático sobre el futuro de Cisjordania.

