Benidorm Fest encara su quinta edición sin billete a Eurovisión pero con más premios
La quinta edición del Benidorm Fest arranca este mes con un marcado giro respecto a sus anteriores entregas: por primera vez desde su creación en 2021, el certamen musical organizado por RTVE no servirá como preselección para representar a España en el Festival de la Canción de Eurovisión tras la retirada de la cadena pública a raíz de desacuerdos sobre la participación de Israel en el concurso europeo. A pesar de ello, el formato mantiene su vigencia y celebrará dos semifinales y una gran final entre el 10 y el 14 de febrero, consolidándose como un festival centrado en la música española.
Premios reforzados y nuevas oportunidades
Sin el “billete” a Eurovision en juego, Benidorm Fest 2026 ha reforzado sus incentivos para los artistas participantes. El premio principal consiste en un total de 150.000 euros brutos —100.000 € para el intérprete y 50.000 € para los autores— y se han añadido otros galardones y oportunidades de proyección internacional. Gracias a acuerdos con TelevisaUnivision y Spotify, uno de los concursantes viajará a Miami para promoción y grabación con un productor local, y otro recibirá un billete para visitar los estudios de Spotify en Estocolmo donde grabar otro single. Además, la edición recupera y reinterpretará la icónica figura de la Sirenita de Oro como trofeo simbólico del certamen.
Artistas, programación y expectativa mediática
Los 18 artistas participantes ya se encuentran en Benidorm preparando ensayos y actuaciones que serán retransmitidas en directo por los canales de RTVE. Nombres como Abraham Mateo, Fangoria y Paloma San Basilio actuarán en las semifinales junto a los concursantes, mientras que ganadores históricos del festival como Chanel, Blanca Paloma y Nebulossa están confirmados para la gala final. La organización apuesta por una programación musical que combine tradición y modernidad, con estilos que van del pop urbano a la música alternativa, buscando reforzar la identidad del festival como un evento cultural propio más allá de su vinculación con Eurovision.

