Estados Unidos y Rusia dejan caducar el Nuevo START, el último gran tratado de control nuclear
El Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (Nuevo START) entre Estados Unidos y Rusia ha expirado oficialmente este 5 de febrero de 2026 sin que ambas potencias hayan acordado prorrogarlo ni sustituirlo por un marco alternativo vinculante. El pacto era el último instrumento bilateral vigente para limitar los arsenales nucleares estratégicos de las dos principales potencias atómicas, marcando el primer momento en más de medio siglo en el que no existen límites legales directos a su capacidad nuclear.
Firmado en 2010 en Praga por los entonces presidentes Barack Obama y Dmitri Medvedev, el Nuevo START entró en vigor en febrero de 2011 y establecía topes máximos a 1.550 ojivas nucleares estratégicas desplegadas y a 700 sistemas de lanzamiento, además de incorporar mecanismos de inspecciones y controles de transparencia entre Washington y Moscú. Sin embargo, en febrero de 2023 Rusia suspendió su participación en el tratado, y aunque la extensión era posible, las partes no lograron un acuerdo antes de su caducidad.
Reacciones y preocupaciones globales
La expiración ha generado inquietud internacional: el secretario general de la ONU, António Guterres, calificó la situación como un “momento grave para la paz y la seguridad internacional”, al recordar que por primera vez desde principios de los años setenta no hay un régimen vinculante que limite los arsenales nucleares de EE. UU. y Rusia. Expertos temen que la ausencia de acuerdos de control pueda favorecer una nueva carrera armamentística y una mayor opacidad estratégica, aunque también hay llamados urgentes a negociar un marco adaptado al contexto geopolítico actual.

