La comunidad sorda y la lengua de signos irrumpen en el CDN con ‘Grito, boda y sangre’: “Es una lengua minorizada”
El Centro Dramático Nacional (CDN) abre sus puertas a la lengua de signos y a la comunidad sorda con el estreno de “Grito, boda y sangre”, una propuesta escénica que integra la LS española como vehículo artístico principal y que reivindica su presencia en los espacios culturales. La obra, dirigida por un equipo mixto de intérpretes sordos y oyentes, se presenta como un ejercicio de inclusión real en el teatro público, donde la lengua de signos deja de ser un recurso accesible para convertirse en el eje de la dramaturgia.
Una apuesta del teatro público por la diversidad lingüística
El montaje denuncia la minorización histórica de la lengua de signos y reivindica su valor cultural, identitario y expresivo. Los creadores subrayan que, pese a su reconocimiento legal, la LSE continúa siendo una lengua poco representada en los escenarios y rara vez incorporada a procesos de creación artística desde la igualdad.
El CDN destaca que la producción forma parte de su compromiso por ampliar la representación de comunidades diversas y experimentar con nuevas formas de lenguaje escénico. “Grito, boda y sangre” combina poesía visual, simbología corporal y elementos propios de la cultura sorda, ofreciendo una propuesta que interpela tanto al público oyente como al sordo y que señala la necesidad de seguir conquistando espacios para lenguas y colectivos minorizados.

