Un contingente militar danés llega a Groenlandia con el jefe del Ejército en medio de tensiones geopolíticas

20 Ene 2026 por Redacción Irispress

Un contingente de las Fuerzas Armadas de Dinamarca, compuesto por cerca de 60 soldados y encabezado por el jefe del Ejército, Peter Boysen, ha llegado este lunes a Groenlandia, en un despliegue que forma parte de un refuerzo de la presencia militar danesa en la isla ártica. Las tropas aterrizaron en el aeropuerto de Kangerlussuaq tras hacer escala en la capital groenlandesa, Nuuk, en medio de un contexto de creciente atención geopolítica sobre el Ártico y las respuestas a las presiones internacionales.

Objetivo del despliegue y cooperación con aliados

El Ministerio de Defensa de Dinamarca ha descrito la llegada de este contingente como una “contribución sustancial” dentro de la operación denominada Arctic Endurance, que engloba ejercicios militares y entrenamiento enfocados en la protección de infraestructuras críticas y el fortalecimiento de capacidades en condiciones extremas. Las tropas incluyen especialistas en construcción de fortificaciones y desactivación de municiones, y se espera que su permanencia en la isla dure alrededor de un mes.

El propio jefe del Ejército, Peter Boysen, ha señalado que la presencia de militares en Groenlandia responde tanto a tareas dentro del marco de la OTAN como a necesidades nacionales de defensa, y que es probable que la participación de aliados sea más permanente en el futuro debido a la situación estratégica en el Ártico.

Paralelamente, el Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial (NORAD), integrado por Estados Unidos y Canadá, ha anunciado el envío de aeronaves a la base estadounidense en Pituffik, una actividad que las autoridades han definido como parte de ejercicios ya planificados, aunque llega también en un momento de mayor tensión entre aliados sobre la seguridad en la región.

Este despliegue se produce en un contexto de tensiones geopolíticas crecientes en torno a Groenlandia, con debates sobre el papel de la isla en la seguridad transatlántica y las presiones de distintos actores internacionales por su posición estratégica en el Ártico.

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