Un 30,6 % de los jóvenes estudiantes de Cataluña ha tenido pensamientos suicidas
Un estudio del Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa”, liderado por investigadoras del Parc Sanitari Sant Joan de Déu, alerta sobre el elevado malestar emocional entre los jóvenes catalanes. Según los datos, el 25,9 % de estudiantes de 16 a 22 años se ha autolesionado, el 10,6 % ha intentado suicidarse y 3 de cada 10 han tenido pensamientos suicidas. El análisis señala el apoyo social y la resiliencia como principales factores protectores.
En 2024, el suicidio causó la muerte de 547 personas en Cataluña, de las cuales 53 eran jóvenes de entre 15 y 29 años, según el INE. Aunque la cifra juvenil desciende respecto a 2023, los indicadores siguen siendo preocupantes. Estos datos se recogen en el estudio Conductas suicidas entre los jóvenes estudiantes de Cataluña: factores de riesgo y protección, elaborado por Judith Usall i Rodié y Regina Vila Badia.
La investigación se desarrolló entre 2024 y 2025 mediante un cuestionario en línea con la participación de 3.159 estudiantes de bachillerato, FP, escuelas de adultos y universidades de Cataluña.
El objetivo del estudio es analizar la prevalencia de conductas suicidas, identificar factores sociales y psicológicos asociados y explorar las diferencias de género. La preocupación aumenta porque el suicidio es ya una de las principales causas de muerte no natural entre jóvenes.
Según Regina Vila Badia, tras la pandemia se ha producido un fuerte incremento del malestar juvenil, reflejado en el aumento de los ingresos hospitalarios por salud mental en adolescentes.
Los resultados confirman este malestar: 1 de cada 3 jóvenes ha pensado en suicidarse y 1 de cada 10 lo ha intentado alguna vez. Entre los factores de riesgo destacan el acoso escolar (31,5 %), la separación parental (31,1 %), la violencia en la pareja (20,4 %) y las dificultades económicas familiares (19,2 %).
¿Cómo afecta el género?
El estudio muestra claras diferencias de género. Las chicas presentan mayores niveles de ansiedad, depresión, impulsividad y soledad. La ideación suicida y la autolesión son entre un 10 y un 19 % superiores en mujeres, posiblemente por un menor apoyo social y resiliencia, así como por una mayor exposición a abuso emocional y sexual.
La importancia de los factores de prevención
Las investigadoras subrayan el papel clave de los factores protectores. Contar con apoyo social, desarrollar la resiliencia, sentirse satisfechos con la vida y disponer de un entorno educativo positivo reduce el riesgo de conductas suicidas.
El estudio revela que los jóvenes con ideación o intentos de suicidio presentan un apoyo social entre un 11 y un 17 % menor y una resiliencia hasta un 11 % inferior respecto a quienes no han mostrado estas conductas.
Uso de las redes sociales: en el punto de mira
La investigación también analiza el impacto de las redes sociales. Solo el 4,1 % reconoce un uso problemático, aunque este porcentaje aumenta entre quienes presentan conductas suicidas. Las investigadoras concluyen que las redes no generan directamente el malestar, pero pueden intensificarlo cuando ya existe.
Para reducir el riesgo, el estudio insiste en reforzar el apoyo social, la resiliencia y un uso saludable de las redes desde la escuela, la familia y la comunidad. Además, destaca que muchos jóvenes no piden ayuda, incluso tras intentos de suicidio, lo que refuerza la importancia de escuchar, preguntar y acompañar.

