Un Mesías accesible: música clásica al servicio de la inclusión

31 Dic 2025 por Sergio Martínez

El Auditorio Manuel de Falla de Granada acogió el pasado 20 de diciembre una versión inclusiva de El Mesías de Händel. Cerca de 400 personas con distintas necesidades de accesibilidad participaron en este concierto adaptado, un proyecto piloto impulsado por la Fundación ”la Caixa”, junto a 22 entidades sociales y el Ayuntamiento de Granada.

La iniciativa parte de los conciertos participativos de la Fundación ”la Caixa” y propone un formato relajado, inclusivo y participativo, con ajustes de duración, accesibilidad física, sensorial y cognitiva, siempre manteniendo la excelencia artística.

Susana Serrano: «Nuestro objetivo es acercar la música clásica a colectivos con necesidades de accesibilidad y hacerlo siempre desde la excelencia artística».

El proyecto refuerza el compromiso de la Fundación con la cultura como herramienta de cohesión social y transformación comunitaria, alineado con su Plan Estratégico 2025-2030. El diseño del concierto fue fruto de un trabajo colaborativo entre profesionales culturales, técnicos, educativos y entidades sociales, priorizando la escucha activa y la mediación cultural.

Gemma Álvarez: «Las adaptaciones realizadas marcan la diferencia entre una accesibilidad simbólica y una accesibilidad real».

Para el Ayuntamiento de Granada, el concierto supuso un hito pionero hacia una cultura verdaderamente accesible, demostrando que la música puede ser un espacio abierto y participativo para todos.

Accesibilidad integral: de la mediación cultural al diseño del espacio

El concierto incorporó medidas de accesibilidad física, sensorial y cognitiva para personas con discapacidad intelectual, auditiva, funcional o trastorno del espectro autista. Previamente, se realizaron más de 40 talleres de mediación cultural con pedagogos, musicoterapeutas y expertos en accesibilidad, favoreciendo la anticipación, la participación y el bienestar emocional.

El día del concierto se ofrecieron intérpretes de lengua de signos, subtitulación, materiales en lectura fácil y pictogramas, libertad de movimiento, un espacio de regulación emocional y personal formado específicamente. Todo ello permitió que cada persona disfrutara de la música a su ritmo y según sus necesidades.

El reto de adaptar un clásico

La dirección musical corrió a cargo de Aarón Zapico, quien destacó el valor humano y artístico del proyecto. La obra se adaptó reduciendo su duración a 50 minutos, seleccionando los fragmentos más representativos, sin perder la riqueza musical ni el impacto emocional.

Aarón Zapico: «La selección final muestra toda la riqueza de la obra sin merma en el disfrute del público».

La Fundación ”la Caixa” aspira a que este proyecto impulse nuevas iniciativas inclusivas en todo el territorio, garantizando el derecho cultural de colectivos que tradicionalmente han tenido más barreras de acceso.

Cuando la lengua de signos se suma al coro

Una de las principales novedades fue la participación de un coro de personas sordas, integrado en la interpretación junto a intérpretes de lengua de signos, subtítulos y amplificación sonora. El proceso creativo incluyó asesoramiento lingüístico y adaptación musical para trasladar la polifonía a la lengua de signos.

Las sesiones previas permitieron a los participantes sentir la música a través de vibraciones, conocer la obra y formar parte activa del concierto, generando una experiencia emocional y transformadora.

El acceso a la cultura, un derecho básico

Desde las entidades participantes se subraya que la cultura es un derecho fundamental y una poderosa herramienta de inclusión social. Incorporar la accesibilidad desde el diseño inicial permite que todas las personas no solo asistan como público, sino que sean protagonistas.

El concierto dejó una huella profunda en los asistentes, que destacaron la emoción, el sentimiento de pertenencia y la importancia de contar con más eventos culturales inclusivos que reconozcan la diversidad y el valor de todas las personas.

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