Según los últimos datos epidemiológicos del VIH emitidos por el Ministerio de Sanidad de España, ningún niño contrajo el virus durante la gestación, el nacimiento o la lactancia.

Estas cifras se lograron gracias a la terapia antirretroviral.

Permite que el virus quede indetectable en la sangre de la madre y no se pueda transmitir.

Sin embargo, la maternidad de una persona con VIH es muy diferente a otras zonas geográficas, como Oriente Medio o África del Norte, donde sólo un 21% de las mujeres embarazadas tiene acceso al tratamiento.

El Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa –centro impulsado conjuntamente por la Fundación “la Caixa” y el Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya– participa en estudios, liderados por la Universidad de Oxford, que caracterizan la infección en bebés.

Los resultados obtenidos hasta el momento demuestran que iniciar el tratamiento inmediatamente después del parto limita la persistencia del reservorio viral y que existen diferencias en función del sexo del bebé.

Estos estudios permiten evaluar posibles vías de tratamiento por este colectivo con potencial de curación.

Los datos ponen de manifiesto la necesidad de que lleguen a todo el mundo.

Los bebés tienen un reservorio viral menor, sobre todo los niños

Uno de los campos que estudia IrsiCaixa, en colaboración con la Universidad de Oxford, es el reservorio del VIH –virus escondido en las células– de los niños desde el nacimiento hasta la adolescencia.

En general, los bebés que se infectan durante el embarazo y reciben tratamiento antiviral al nacer, tienen menos reservorio que las personas adultas con VIH y fácilmente alcanzan niveles indetectables“, confirma Javier Martínez-Picado, investigador principal de IrsiCaixa y  profesor ICREA.

Gracias al estudio de una cohorte de más de 170 participantes de Sudáfrica, hemos observado que existen diferencias entre los reservorios de los niños y niñas. En el caso de los niños, el reservorio es menor y, además, éste es más fácil de eliminar“, detalla.

Estos resultados, publicados en la revista Nature Communications, demuestran también que la probabilidad de que una niña se infecte durante la gestación es de 1,5 a 2 veces mayor.

Todos estos estudios pretenden entender los mecanismos subyacentes a la infección por VIH en bebés con el objetivo final de diseñar estrategias que permitan prescindir del tratamiento.

Actualmente, de hecho, sólo un 52% de los niños y niñas que viven con VIH toma tratamiento, a diferencia de los adultos que representan un 76%.

Entre otras estrategias, el equipo de IrsiCaixa evalúa la posibilidad de administrar inmunoterapias junto con el tratamiento antirretroviral para poder reforzar el control del virus en esta población.

Ser madre con VIH en España, y en el resto del mundo

En España, gracias a la terapia antirretroviral y al seguimiento clínico durante el embarazo, las personas con VIH que toman tratamiento pueden tener descendencia de forma natural sin riesgo de transmitir el virus.