Clonan un lobo ártico para conservar la especie

El proceso de clonación siempre ha resultado controvertido y ha abierto infinidad de debates, pero en este caso, se ha utilizado para salvar a una especie en peligro de extención, el lobo ártico.

El lobo ártico, es una subespecie de lobo gris nativa de la tundra ártica alta, en el archipiélago ártico del norte de Canadá. La escasez de alimentos junto a la caza y a la pérdida de su hábitat han convertido al lobo ártico en una especie en peligro de extinción. Además, el cambio climático y la acción humana no hacen más que acelerar este proceso.

Por ello, un grupo de investigadores chinos pertenecientes a la empresa Sinogene Biotechnology, en colaboración con el parque temático polar de Harbin Polarland, llevan dos años desarrollando un proyecto de clonación del lobo ártico salvaje.

El 10 de junio de 2022, nació Maya, la lobo hembra resultante de esta investigación. Al cumplirse ya más de 100 días desde su nacimiento se considera que la clonación ha sido un éxito, por lo que los propios científicos ya han comunicado el gran logro a los medios estatales chinos.

La técnica que utilizaron para que Maya pudiese nacer fue la misma que se empleó en 1996 para crear el primera clonación, la oveja Dolly.

Primero, usaron una muestra de piel del lobo ártico original, también llamado Maya, introducido desde Canadá a Harbin Polarland, para recuperar «células donantes», que luego se inyectan en el óvulo de una perra.

Los científicos pudieron crear 85 de esos embriones, que se transfirieron al útero de siete beagles, lo que resultó en el nacimiento de un lobo ártico saludable, Maya.

La compañía espera que nazca pronto un segundo lobo ártico clonado y que está tecnología ayude a conservar especies en peligro de extinción.