¡Las ranas de Chernóbil podrían ayudar a los futuros astronautas!

En 2017, un grupo de investigadores españoles comenzaron a analizar a los animales que vivían todavía cerca de la central nuclear de Chernóbil que explotó en 1986. Durante esta investigación descubrieron  que según se iban acercando a la zona del accidente las ranas eran más oscuras y según se iban alejando eran más claras y brillantes.

Los científicos españoles, también averiguaron que esas ranas oscuras no habían absorbido más radaición que las verdes brillantes, esto se consideraba que podía ser fruto de un proceso de selección natural generado, en primer lugar, por la exposición inicial a niveles muy altos de radiación y, en segundo lugar, a la supervivencia de los ejemplares con esta característica.

Pero hasta ahora no se han conseguido averguar porqué.

Gracias a un nuevo estudio liderado por el investigador Germán Orizaola de la Universidad de Oviedo, la hipótesis apunta que los colores oscuros podrían aportar protección frente a la radiación. El investigador afirma que “La coloración oscura, asociada a una mayor concentración de melanina, podría reducir el daño causado por la radiación en los organismos vivos, al disipar parte de esa radiación o disminuir la acción de radicales libres”.

Por ello este estudio abre nuevas líneas de investigación para entender si la melanina puede jugar en la protección frente a radiaciones de todo tipo, incluida la espacial.

Este tipo de conocimientos podría aplicarse, en un futuro, al desarrollo de las misiones extraterrestres. O al diseño de los trajes de los astronautas que viajes a otros planetas. Protegerse de la radiación será clave para el éxito de estas misiones.