El origen de los perros se encuentra en dos poblaciones distintas de lobos

Un nuevo estudio determina que el origen de los perros actuales proviene de dos poblaciones distintas de lobos, los cuales sobrevivieron a la Edad de Hielo. El análisis genético de 72 cánidos revela que la población mayoritaria proviene de Asia y en menor medida de Europa.

La investigación, publicada por la revista Nature, se centra en analizar el ADN de los 72 especímenes de los últimos 100.000 años de antigüedad, que abarca unas 30.000 generaciones, procedentes de Europa, Siberia y Norteamérica.

El equipo de científicos y arqueólogos procedente de 16 países, y con participación española, encontró similitudes y mutaciones genéticas que explican la domesticación y la selección natural de los antiguos lobos salvajes para dar origen a los perros domésticos actuales.

El gen determinante

Según el estudio, los perros primitivos y los actuales comparten mayor coincidencia genética con los antiguos lobos asiáticos que con los europeos, lo que apunta a una domesticación de la especie en algún territorio oriental, aunque de momento no se puede determinar.

Además, una de las muestras de la variante genética IFT88, pasó de ser poco común a estar presente en todos los lobos de hace 10.000 años, incluso en la actualidad tanto en esta especie como en los perros.

Este gen se puede apreciar en el desarrollo de los huesos de la mandíbula y el cráneo, por lo que, al igual que ocurre en el ser humano, se produce un salto evolutivo en la especie que, entre otros factores, explica la alimentación.

¿Por qué dos poblaciones?

A pesar del hallazgo, estas mutaciones en el genoma también se han detectado en otras zonas occidentales, aunque en menor medida. Los científicos tratan de explicar esta simbiosis mediante dos posibilidades: que los perros se hayan domesticado en más de una ocasión y acabaran mezclándose, o que ambas poblaciones se mezclaran con los lobos salvajes.

Esta investigación ha logrado determinar que la ascendencia del perro actual se encuentra en dos poblaciones distintas de lobos, una con mayor tendencia a este cambio en Asia que en Europa. Sin embargo, aún falta por determinar el lugar exacto de la domesticación, por ello, los científicos se centran ahora en incluir genomas de otros lugares, como las regiones meridionales.