Científicos demuestran que el cambio climático afecta al color de las aves

Un estudio científico del Centro de Ecología Funcional y Evolutiva de Montpellier y la Universidad del País Vasco demuestra los efectos nocivos del cambio climático sobre las coloraciones ornamentales del herrerillo común.

El herrerillo común (Cyanistes caeruleus) es una pequeña ave característica de los bosques europeos y Oriente Medio, su coloración se caracteriza por ser muy llamativa. Esta consta de una librea azul, verde, amarilla y blanquinegra que los hacen únicos.

La finalidad del estudio

El estudio publicado por la Universidad de Chicago se ha centrado en monitorizar a dos poblaciones de distinta situación geográfica durante más de 15 años. La primera, localizada cerca de Montpellier y la segunda, en el noroeste de la isla de Córcega.

“Nuestro estudio y otros elaborados en otras especies, como el papamoscas collarino y las libélulas, muestran que el cambio climático está teniendo un impacto negativo en los ornamentos de los animales”, recogen los autores en el estudio.

Los resultados del estudio que analizaba más de 5.800 medidas sobre la coloración entre 2005 y 2009, demuestran que en ambas poblaciones, la coloración azul y amarilla, de las coronas y del pecho de los herrerillos, ha disminuido.

Afectados por el cambio climático

Los cambios más significativos, sobre todo en la población de Córcega, se producían en los veranos más calurosos y secos. La subida de las temperaturas, unido a las escasas precipitaciones sugiere este cambio en la calidad del plumaje de estas aves.

Mientras que en la población cercana a Montpellier no se detectaron estos cambios asociados a la temperatura y la coloración, lo que pone de manifiesto las diferencias climáticas en las distintas áreas.