Se mantiene la cautela de los inversores tras un mes desde el inicio de la guerra

Según los datos recogidos por CaixaBank Research, el sector industrial y el consumo en España acusan las tensiones en las cadenas de suministros y el aumento de la inflación. En marzo, el índice PMI para el sector industrial retrocedió 2,7 puntos hasta los 54,2 puntos, un registro por encima del nivel indicativo de crecimiento (50 puntos), pero el más bajo en más de un año.

La inflación general aumentó hasta el 9,8% en marzo. Se trata de la inflación general más alta desde mayo de 1985. Según explica el INE, en el aumento de marzo destacan los avances en los precios de la energía y de los alimentos, que son justamente aquellas partidas más afectadas por el estallido de la guerra en Ucrania.

La tasa de ahorro española se redujo en 2021. La tasa de ahorro de los hogares se situó en el 11,4% de la renta bruta disponible (RBD). Se trata de una reducción sustancial respecto al récord histórico de 2020 (14,9%), cuando se generó una elevada bolsa de ahorro acumulado por la pandemia.

El déficit público en España cerró 2021 en el 6,9% del PIB (82.819 millones de euros). Ello representa una clara mejora con respecto al déficit de un año antes (10,3% en 2020) con unos ingresos que aumentaron un 13,2% respecto a 2020 y unos gastos que se incrementaron un 5,2%.

Una semana más, la ausencia de avances sobre un posible alto al fuego entre Rusia y Ucrania siguió alimentando la incertidumbre sobre los efectos económicos de la guerra a corto y medio plazo. Entre tanto, el aumento de las presiones inflacionistas y la perspectiva de una política monetaria más restrictiva a ambos lados del Atlántico centraron gran parte de la atención de los inversores.