La guerra sigue dominando los mercados financieros

Según los datos recogidos por CaixaBank Research, a más de un mes del inicio de la guerra y con las negociaciones ruso-ucranianas estancadas, el foco de los inversores se centró en las implicaciones del conflicto en el crecimiento económico, la inflación y la dirección de la política monetaria. En ese sentido, pesaron en los mercados los comentarios de tono hawkish del presidente de la Fed, Jerome Powell, quien se mostraba a favor de un ajuste más agresivo de los tipos oficiales para contener la inflación y ocasionó un nuevo ajuste al alza en las expectativas de tipos entre los inversores.

La guerra en Ucrania aumenta los costes de las empresas de la eurozona y amenaza el crecimiento en los próximos meses. La industria se enfrenta a un nuevo aumento de costes (los componentes de precios de los PMI marcan máximos) y a un recrudecimiento de los cuellos de botella (se vuelve a niveles de noviembre). Además, el consumo privado puede verse muy afectado por la subida de la inflación, como apunta el fuerte retroceso de la confianza de las familias en marzo, hasta niveles de la primera ola de COVID.

En España se anuncian medidas de choque para mitigar el impacto económico de la guerra en Ucrania. En concreto, se destinarán en total más de 600 millones de euros para una bonificación a los transportistas de 20 céntimos por litro de combustible (15 céntimos saldrán de las cuentas públicas y 5 serán soportados por las petroleras) hasta el 30 de junio y se darán ayudas directas al sector por valor de 450 millones de euros (1.250 euros por camión, 950 euros por autobús, 500 euros por furgoneta y 300 euros por taxi, VTC y ambulancia).

España redujo ligeramente la deuda externa en 2021. Así, la posición de inversión internacional neta (PIIN, saldo de los activos y pasivos financieros frente al resto del mundo) cerró el pasado año en el −70% del PIB, el mejor registro desde 2005 (−84,9% en 2020).