La represión del Kremlin contra la libertad de expresión en Rusia

La persecución del régimen de Putin silencia la libertad de expresión en el país. Además, persigue y castiga a cualquier voz disidente contra la guerra.

Bloqueo de medios de comunicación independientes. Periodistas huyen del país. Acceso a las redes sociales, prohibido. Penas de cárcel. Detenciones. Así es la situación respecto a la libertad de expresión y la censura en Rusia desde el comienzo de la invasión el pasado 24 de febrero.

En concreto, una nueva legislación castiga el periodismo independiente que trate el tema de la guerra con hasta 15 años de cárcel. La palabra “guerra” y los llamamientos a la “paz” están prohibidos en la práctica. Además más de 13.800 personas han sido detenidas arbitrariamente en el país en concentraciones contra la guerra.

Persecución contra las voces disidentes

Son datos recogidos por Amnistía Internacional que denuncia que las autoridades rusas han lanzado una campaña de represión sin precedentes en todo el país contra el periodismo independiente, las protestas contra la guerra y las voces disidentes contra la invasión rusa de Ucrania.

“Las autoridades rusas llevan 20 años librando una guerra encubierta contra las voces disidentes practicando arrestos de periodistas, tomando medidas drásticas contra salas de redacción independientes y obligando a propietarios de medios de comunicación a imponer la autocensura”, ha manifestado Marie Struthers, directora de Amnistía Internacional para Europa Oriental y Asia Central, tal y como recoge la organización en su página web.

Struthers añade que desde el estallido de la invasión la censura y la persecución se han recrudecido. “Tras la entrada de los tanques rusos en Ucrania, las autoridades han pasado a una estrategia de ‘tierra arrasada’ que ha transformado el paisaje de los medios de comunicación rusos en un erial”, ha insistido

Órgano regulador que impone la censura

Tal y como recuerda Amnistía Internacional, desde el inicio de la invasión, el órgano regulador Roskomnadzor ha impuesto la censura de la guerra con el objetivo de silenciar la disidencia.

Nada más comenzar la invasión de Rusia a Ucrania, el 24 de febrero, el Kremlin ordenó que todos los medios de comunicación usaran únicamente fuentes oficiales que tuvieran el beneplácito del régimen de Putin. Y lo ha dejado claro: el que no cumpla las órdenes se enfrentará a penas graves por difusión de “noticias falsas” y queda prohibido usar las palabras “guerra”; “invasión” o “ataque” para definir la violencia rusa en Ucrania.

Pena de cárcel para la periodista Marina Ovsyannikova

Sin embargo, hay periodistas que se niegan a aceptar la censura. Es el caso de Marina Ovsyannikova, editora de la sección de internacional del principal canal de noticias de Rusia Channel One.

La comunicadora irrumpió en el plató del informativo en directo con un cartel contra la guerra. “No a la guerra.

Parad la guerra. No creáis la propaganda. Te están mintiendo”, rezaba el cartel.

Tras su irrupción en el directo, la periodista fue trasladada desde las instalaciones de la televisión a dependencias policiales.