La contaminación lumínica aumenta casi un 50% en los últimos 25 años

La contaminación lumínica es la contaminación producida por las emisiones de luz que proviene de fuentes artificiales con altas intensidades. Es el brillo que se ve en el cielo por las noches provocado por la iluminación ineficiente. En vez de enviar la luz hacia el suelo, la luz se emite hacia el cielo. Así la define Ecoembes en su página web.

España es el tercer país de la Unión Europea donde más contaminación lumínica hay y donde se produce un mayor gasto en el alumbrado público por habitante.

¿Cómo nos afecta?

La contaminación lumínica ha crecido alrededor de un 49% en los últimos 25 años, según datos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha examinado las emisiones de luz entre 1992 y 2017.

Esta cifra ha sido calificada por los investigadores de “alarmante” y avisan de que a corto plazo se agudizará si el Proyecto de Decreto Ley para la eficiencia energética se aprueba de acuerdo con la propuesta actual.

La contaminación lumínica, producida por la iluminación nocturna, constituye un problema medioambiental y para la salud humana. Hay estudios que muestran una asociación entre niveles elevados de exposición a luz azul durante la noche y un mayor riesgo de padecer cáncer de mama y de próstata.

El estudio “muestra que el problema es mucho más grave de lo que creíamos y que podríamos hablar de un aumento que puede alcanzar un 270 por ciento a nivel mundial y un 400 por ciento en algunas regiones”, concluye Alejandro Sánchez de Miguel, investigador de la Universidad de Exeter y doctor vinculado al IAA-CSIC (Instituto de Astrofísica de Andalucía).