Según como informa CaixaBank, el turismo es un sector necesario para impulsar el crecimiento económico y el desarrollo. Y según la Organización Mundial del Turismo (OMT), esta actividad representa el 10 % del PIB mundial. También, uno de cada diez empleos en el mundo está relacionado con este sector, para el que se prevé un crecimiento constante en los próximos años.

Por esta razón, el turismo puede resultar clave para cumplir con el ODS 8: Trabajo decente y crecimiento económico. Sin embargo, también puede impactar negativamente en el ODS 13, Acción por el clima, si ese avance no se enfoca de la manera adecuada.

En realidad, el impacto que supone el turismo no se limita a sus emisiones de gases de efecto invernadero y su influencia sobre el cambio climático. Su papel puede ser crucial también en otros ODS, como el 12 (Producción y consumo responsables), el 14 (Vida submarina) o el 15 (Vida de ecosistemas terrestres).

Que ese impacto sea positivo o negativo está directamente relacionado con la manera que tenemos de disfrutar de nuestras vacaciones. Por ello, a continuación, CaixaBank aporta 6 claves para realizar un turismo sostenible y reducir la huella de carbono que se crea cuando se visita un lugar.

¿Cómo se puede cuidar el medioambiente en vacaciones?

Ese impacto comienza en la elección del destino y comprende aspectos como el consumo de productos o recursos naturales que realizaremos en el lugar de descanso elegido. La máxima que deberemos seguir es cuidar la zona que visitamos como si fuera nuestra propia casa.

¡Ojo al transporte!

Los desplazamientos por turismo pueden tener un importante papel en el cambio climático debido a sus emisiones contaminantes. Por eso, es muy importante tener en cuenta la huella de carbono de nuestros viajes.

Utilizar el transporte público colectivo cuando sea posible y caminar o desplazarse en bicicleta para hacer excursiones o ir a la playa es uno de los pilares del turismo sostenible.

Respeta las comunidades locales

Es conveniente informarse sobre la cultura, política y economía de las comunidades. También hay que hacer lo mismo respecto a la flora y la fauna autóctonas. Esto nos permitirá respetar sus tradiciones y, de paso, limitar nuestro impacto ambiental.

Si optamos por productos locales, nos resultará más sencillo fomentar un desarrollo económico sostenible en el lugar. Sobre todo, si los productores respetan los valores y el patrimonio de la zona. No solo eso: al consumir productos de kilómetro cero contribuiremos a reducir la huella de carbono de nuestra visita.

Los residuos también cuentan en vacaciones

Si visitamos destinos concurridos como una reserva de la biosfera, debemos tenerlas más presente que nunca para gestionar correctamente los residuos que generemos.

Existen incluso iniciativas a las que nos podemos sumar en el destino. Un ejemplo de ello es el programa R4 puesto en marcha por CaixaBank, cuyo objetivo consiste en la recogida y reciclaje de residuos en bosques, playas, ciudades y pueblos de España. En total, unas 1.000 personas participarán en este proyecto, que actuará en más de 200 zonas naturales de todo el país.

Usa solo los recursos imprescindibles

Conviene vigilar el uso de agua y electricidad como si estuviéramos en nuestro propio hogar. Se trata de no actuar como ‘depredadores de recursos’ en los lugares que visitamos, sino de ayudar a preservarlos.

Aprende de cada experiencia

El respeto por las formas de vida locales conlleva aprender a convivir con ellas de manera sostenible e informarse de sus necesidades reales. Es un aspecto muy positivo que puede volver con nosotros en la maleta, para crear hábitos que podemos trasladar a nuestro día a día. También a la hora de contar a otras personas nuestra experiencia en el destino que hemos visitado y contribuir a despertar su conciencia medioambiental.