¿Sabes cuál es el origen del lema ‘Citius, altius, fortius’ de los JJ.OO.?

El significado de ‘Citius, altius, fortius’ proviene del latín y significa «más rápido, más alto, más fuerte». Fue acuñado por el Barón de Coubertain, fundador de los Juegos Olímpicos modernos, con motivo de la creación del Comité Olímpico Internacional (COI) en 1894. Pero su primera vez presente en unos JJ.OO. fue justo al inicio del siglo XX, en los Juegos de París de 1900.

Un origen curioso

Al contrario de lo que nos pueda parecer, el lema olímpico, no está inspirado en los dioses de la mitología de la griega, por el origen de los Juegos, o en resaltar la importancia del latín respecto a la lengua anterior.

El lema lo rescató Pierre de Coubertain del colegio francés de Arceuil, donde el padre Henri Didon lo pronunció por primera vez en 1881 para definir los logros deportivos del alumnado con motivo de la inauguración de un evento deportivo escolar.

El trasfondo de su significado

La simbología de las Olimpiadas trata de motivar a los atletas que compiten en los Juegos mediante el espíritu de superación constante. En este evento internacional es donde vemos los límites del ser humano en el deporte sin que haya un solo ganador, pues el oro, la plata y el bronce, a pesar de la jerarquía, premian también el esfuerzo de segundos y terceros por superar al resto de los rivales, al contrario que en otras competiciones.

«Lo más importante en los Juegos Olímpicos no es ganar sino participar, al igual que la cosa más importante en la vida no es el triunfo sino la lucha. Lo esencial no es haber vencido, sino haber luchado bien», pronunció Pierre de Coubertain.

La inspiración para los deportistas, además del lema ‘Citius, Altius, Fortius’, se sustenta en otros dos grandes símbolos como son la antorcha olímpica y los aros de distintos colores. Tres pilares básicos sobre los que se edificaron los Juegos Olímpicos modernos que conocemos en la actualidad tras ser recuperados por Coubertain de la Grecia Antigua.