Las grandes tecnológicas reflejan el nuevo poder de los Estados Unidos de Biden

El valor de las tecnológicas más grandes de los EEUU reflejan su poder político renovado tras la crisis del coronavirus. Las principales “high tech” aumentaron su valor de mercado en 1,28 billones de dólares en los primeros 5 meses del año. Amazon, Microsoft, Apple, Facebook y Google aumentaron su valor lo que representa más de 51.000 millones de dólares por semana, y deja atrás el récord de 47.000 millones de dólares que obtuvieron cada 7 días en 2020.

En conjunto, las 5 “Grandes High Tech” tienen una cotización en la Bolsa de Nueva York que supera los 8 billones de dólares, que representa más de un tercio del PIB norteamericano, 22,6 billones/25% del PIB global. En forma individual, el valor de mercado de Microsoft trepó a 2 billones la semana pasada, mientras que Facebook, la única que no había alcanzado una cotización de 1 billón, la superó largamente en los últimos 10 días.

Alan Greenspan estableció en su momento que las cotizaciones en Wall Street eran una forma de realizar y acelerar en forma directa el proceso de acumulación en EE.UU., al incorporar una inmensa masa de capitales provenientes del mundo entero al nivel de ahorro, y por lo tanto de inversión, de las empresas que cotizan en el mercado bursátil norteamericano.

Las “Grandes High Tech” encabezan el salto cualitativo experimentado por el capitalismo norteamericano en el transcurso de la pandemia del coronavirus que se extendió entre el segundo y el tercer trimestres del año pasado. Esta extraordinaria transformación se realizó esencialmente en el plano de la digitalización, fenómeno que fue cuantificado en Wall Street a través de los siguientes indicadores: S&P500, el índice estrella de los mercados bursátiles estadounidenses, aumentó 15% en lo que va del año, en tanto que el subíndice que abarca a las 5 “Big Tech” creció 17,4% en el mismo periodo. Hay que agregar que los dos indicadores se elevaron 20% y 25%, respectivamente, el año pasado.

El boom digital desatado por la pandemia del coronavirus se reveló en el auge extraordinario del intercambio global de servicios digitalizados, que aumentó 15% en 2019, y subió a 18% en 2020, con un incremento en los primeros cinco meses del año que lo llevaría a más de 20% al concluir 2021.

Esto significa que la tendencia de fondo de este momento mundial es el alza excepcional del teletrabajo, convertido en una nueva forma de producir acorde a la era digital, con el agregado de que la magnitud adquirida por este fenómeno propio de la época implica un adelantamiento de entre 4 y 6 años en el pleno despliegue del fin de la pandemia, que por eso ha sido acompañada por un salto de productividad de 15% o más en la economía mundial de los últimos 2 años.

Lo que ha ocurrido es una combinación de explosivo dinamismo entre el teletrabajo y un proceso de robotización generalizado y creciente provocado por el aspecto específico de la “Internet de las Cosas” de la nueva revolución industrial.

Es esta tendencia combinada e históricamente novedosa la que ha monetizado en niveles récord el fenomenal boom digital de Wall Street. El nuevo salto en la hazaña histórica de la digitalización del sistema se manifiesta también en un notable aumento del comercio por Internet (“e-commerce”), que la OMC estima que se expandiría 1,8/2 puntos porcentuales por encima del promedio de los últimos 10 años hasta 2030, que equivale a un alza acumulada de 30%/35% en los próximos 10/15 años.

Este crecimiento de excepción del comercio internacional vía Internet se manifiesta ante todo en la transformación del mecanismo cooperativo y abierto a través del cual opera la “Logística” del sistema. Esta infraestructura del comercio on línea se integra hoy digitalmente a través del internet de las cosas, una de las 3 tecnologías fundamentales de la Cuarta Revolución Industrial.

El resultado de este proceso histórico en marcha es un capitalismo absolutamente digitalizado que actúa sobre la base de una plataforma global de conectividad integrada por las 5 “high tech” norteamericanas y las 2 chinas (Alibaba y Tencent).

En el transcurso de la pandemia han surgido en EE.UU. 4,4 millones de nuevas empresas; y más de 60% de ellas lo han hecho a través de las grandes plataforma del comercio online sobre todo Amazon/AWS, la gran creadora de compañías “high tech” en la economía norteamericana y en el mundo.

Esta plataforma global de conectividad, que es el capitalismo avanzado del siglo XXI, realiza prácticamente la totalidad de sus inversiones en “capitales intangibles” (marcas, patentes, “capital humano”, etcétera), incluyendo masivas compras y fusiones de nuevos procesos y sistemas, todos ellos absolutamente digitalizados.

El poder político de las “Grandes High Tech” ha crecido siguiendo el rumbo de sus cotizaciones récord en Wall Street; y se han transformado en un elemento fundamental de la coalición gobernante en EE.UU., cuyo epicentro es la presidencia demócrata de JoeBiden.

En este nuevo sistema de poder gobernante en EE.UU las “Grandes High Tech” actúan como un instrumento esencial de dominación, sobre todo en el mundo de los intangibles y de los valores culturales; y esto, en el plano estrictamente político, se realiza a través de una discriminación notoria del partido republicano, lo que puede ser un elemento decisivo en las contiendas de 2022 y 2024, tiempo al tiempo. La revolución liberal socialdemócrata en los EEUU ha comenzado.