Las materias primas están en precios máximos por el crecimiento Chino y el dólar débil

 

Los máximos ejecutivos de Cargill, Cofco, Viterra del conglomerado Glencore, tres de las principales empresas agroalimentarias del mundo, sostuvieron la semana pasada que los mercados globales del maíz, la soja y el trigo permanecerán extremadamente demandantes en los próximos 2 a 4 años, debido a la extraordinaria demanda china y al crecimiento de excepción de la producción de biocombustibles.

Las declaraciones de estos protagonistas claves del mercado mundial tuvieron lugar en la “Cumbre Global de Commodities” organizada por el Financial Times, el principal diario de negocios del mundo los días 15 y 16 de junio de este año. El precio de los Commodities agrícolas ha caído en las últimas tres semanas a medida que el dólar estadounidense se ha debilitado en el mercado mundial, como consecuencia del aumento de la tasa de inflación en EE.UU, que alcanzó a +4.7% anual en la primera semana de mayo. Por eso, el precio de la tonelada de soja disminuyó a 496 dólares, mientras que sólo un mes atrás había subido a más de 600 dólares la tonelada, en lo que todo indicaba, que era un camino ascendente que lo llevaría a superar el record histórico de 650/tn que experimentó en 2011.

Aun así, conviene aclarar que un precio de 496/tn es 65% superior al experimentado un año atrás, mientras que los futuros del maíz son el doble que hace 12 meses, y los del trigo mantienen un nivel 1/3 más elevado que los obtenidos el año pasado.

El sustento del precio record de los commodities agrícolas son factores estructurales de largo plazo provenientes de la fenomenal demanda de la República Popular, cuyos trazos fundamentales pueden resumirse en los siguientes términos: China es la única gran economía del mundo que creció en 2020 (+2.3% anual), mientras que EE.UU se contrajo -4.3% en el año.

También la República Popular China se expandió +18.6% anual en el primer trimestre de 2021, arrastrada por un boom de consumo de envergadura histórica (6.5 billones de dólares) superior al norteamericano, que coincide, notablemente, con una extraordinaria expansión del comercio exterior chino, con exportaciones que han crecido +31.1% en este periodo, en tanto las importaciones han aumentado +51.5%.

Esto es lo que ha desatado un nuevo SuperCiclo de los Commodities en el mercado mundial, de todos ellos al mismo tiempo, desde la soja y el maíz al cobre, el mineral de hierro y el petróleo.

Este fenómeno de fondo es lo que le otorga un carácter estructural al aumento record del precio de los commodities agrícolas, que no hay que confundir con un proceso circunstancial de corto plazo.

Hay que agregar que el alza de la demanda china se funda en la excepcional capacidad de gasto de la nueva clase media de la República Popular con ingresos comparables a los norteamericanos. La extraordinaria recuperación de la economía china está siendo acelerada por la vacunación masiva de su población, que ya cubrió a 40% del total en junio, y abarcaría a más de 80%., 1.000 millones, a fin de año.

Esto sucede en la economía del mundo que ya representa 17% del PIB global, y cuyo ingreso per cápita superaría a 12.500 anuales al concluir 2021, lo que significa que ingresaría a partir del próximo año en la categoría de “países de ingresos elevados”.

China en suma cumple acabadamente en 2021 la premisa de su desarrollo de los últimos 40 años, que establece que el ingreso por habitante de su población se duplica cada 10 años, lo que implica que en 2030 superaría a U$S 20.000 anuales.

La Cumbre del Financial Times subraya que la permanencia y profundización del SuperCiclo de los Commodities agrícolas tiene como contrapartida un auge extraordinario de la hiperliquidez en dólares estadounidenses del sistema financiero global, lo que acarrea inexorablemente un alza récord del precio de los alimentos en el mundo.

Solo en mayo los alimentos subieron más de 40%, que es el mayor margen en una década a contar de 2011, cuando culminó –y se agotó- el anterior SuperCiclo de los Commodities.

Este es el fenómeno de la inflación mundial del precio de los agroalimentos, que en EE.UU, por ejemplo ha provocado en mayo un alza de +6.1% en el valor de los inputs alimentarios, mientras que estos aumentaron sólo +0.7% en 2020.

Lo fundamental es advertir que el centro y eje del nuevo SuperCiclo de los Commodities, que es la demanda de la República Popular, sigue en pié y pujante de manera extraordinaria, y concluiría este año con una expansión de 9% del producto o más.