Rostros en los objetos: pareidolia

La pareidolia se trata de una característica muy peculiar del ser humano, tan extraña que la ciencia lleva años estudiándola. Ver rostros en los objetos es algo que todos hemos experimentado, ver una cara dibujada en el suelo, un monstruo en la mancha de la pared, e incluso ver animales entre las nubes. Este suceso también ha provocado que se confunda con fenómenos paranormales o civilizaciones extraterrestres que nos han dejado pistas sobre su existencia. Se cree que este suceso ocurre debido a que algunas partes del cerebro procesan información visual y sacan conclusiones antes que el resto.

Pareidolia: cuando los objetos tienen rostro, explicado por la ciencia

El neurocientífico Colin Palmer, de la universidad de Nueva Gales del Sur (Australia), afirma que para que veamos un rostro en un objeto nuestro cerebro debe reconocer un patrón básico de características, y no solo eso, también intenta reconocer quién es esa persona y leer su expresión. Esto último podría ser la clave para resolver como se procesan los objetos que producen pareidolia en nuestro cerebro.

Un estudio de 2017, demostró que los seres humanos no somos los únicos que vemos caras donde no las hay. Se descubrió que los monos Rhesus, también conocidos como Macaca mulata, son capaces también de percibir rostros en los objetos.

Macaca mulatta - Wikipedia, la enciclopedia libre

La pareidolia implica la activación de los mecanismos sensoriales que utilizamos para registrar información de rostros reales. Es por ello por lo que sabiendo que no es real no podemos evitar atribuirle a estos objetos características mentales como por ejemplo la dirección de mirada.

Esta característica se trata de una ventaja evolutiva ya no solo en la interacción social, sino también a la hora de detectar depredadores. También es importante para comprender como funcionan algunos trastornos cognitivos relacionados con el reconocimiento facial como pueden ser la prosopagnosia o el autismo.