La Comisión Europea anuncia la inminente y brutal recuperación económica

España, que registró la mayor caída del PIB con una contracción del 11% en 2020, será el país que lidere la recuperación de la eurozona y con una expansión este año del 2,9%. Solo España y Francia superarán el umbral del 5% en 2021, con la economía gala registrando un incremento del 5,7%.

También por encima de la media de la eurozona se situarían Eslovenia (4,9%), Eslovaquia (4,8%), Irlanda y Malta (4,6%) y Bélgica y Luxemburgo (4,5%). Por debajo del promedio de la zona euro quedarían Italia (4,2%), Grecia (4,1%), Portugal (3,9%), Letonia (3,5%), Alemania y Austria (3,4%), Chipre (3,1%), Lituania (2,9%), Estonia (2,8%), Finlandia (2,7%) y Países Bajos (2,3%). Entre los países de la UE que no utilizan el euro, Rumanía será el que más crecerá según las previsiones de Bruselas (un 5,1%), seguido de Croacia y Hungría (5%), Suecia (4,4%), Polonia (4%), Bulgaria (3,5%), República Checa (3,4%) y Dinamarca (2,9%).

La Comisión Europea ha elevado su previsión de crecimiento para el PIB de España tanto en 2021 como en 2022, hasta el 5,9% y el 6,8%, respectivamente, pero también cree que el desempleo no bajará este año a pesar del rebote previsto para el segundo semestre y, de hecho, aumentará dos décimas para alcanzar el 15,7% antes de comenzar su disminución en el próximo ejercicio.

Las previsiones de primavera del Ejecutivo comunitario dan a España unos mayores crecimientos del PIB de lo que las autoridades comunitarias calcularon en febrero. Así, aumenta tres décimas su estimación para este año (que estaba en el 5,5%) e incrementa un punto y medio el cálculo para el próximo año (que estaba en el 5,3%).

Esto se debe a que el levantamiento de algunas restricciones y la aceleración del ritmo de vacunación harán que la actividad económica esté preparada para empezar a crecer en el segundo trimestre y siga esa tendencia con más solidez en la segunda mitad del año.

A esto se suma, explica Bruselas, que España comenzará a recibir en el segundo semestre las ayudas del fondo europeo de recuperación, que jugará un papel decisivo para impulsar el rebote” económico y ayudar a sostener la expansión económica. En consecuencia, la Comisión Europea calcula que España haya recuperado su nivel de PIB previo a la crisis para final de 2022.

Además, calcula que el déficit de las administraciones públicas cerrará este año en el 7,6% del PIB, lo que supone una reducción de más de tres puntos con respecto al de 2020, y caerá de nuevo al 5,2% en 2022. La deuda pública, por su parte, se mantendrá estable este año en el 119,6% y disminuirá al 116,9% en 2022.

La Comisión Europea ha tenido en cuenta en sus cálculos las transferencias directas del plan europeo post Covid que España será capaz de absorber en los próximos dos años: 12.000 millones en 2021 y 22.000 millones en 2022.

Creeremos que hará falta tiempo hasta que los proyectos incluidos (en el plan de recuperación) avancen hasta una etapa en la que el gasto tenga lugar. La diferencia entre la proyección de Bruselas para este año (5,9%) y la del propio Gobierno (6,5%), viene explicada por el impacto en la actividad económica de la contribución del plan de recuperación será más fuerte en 2022 que en 2021. El documento de reformas e inversiones que el Gobierno español envió a las autoridades comunitarias el pasado 30 de abril justifica gran parte de la explosión económica.

Sin embargo, el documento sobre España del Ejecutivo comunitario señala también que la recuperación será desigual entre sectores. En concreto, apunta que la producción industrial ya ha empezado a repuntar, mientras que sectores con “alta interacción social” como el ocio y las actividades relacionadas con el turismo se recuperarán a un ritmo menor.

En este contexto, Bruselas cree que el crecimiento al cierre de este año no será suficiente para reducir el desempleo, que crecerá dos décimas para llegar al 15,7% en 2021. Después iniciará una tendencia descendente, según las previsiones de las autoridades comunitarias, hasta llegar a una tasa de paro del 14,4% en 2022.

En esta línea, la Comisión Europea destaca que medidas como los ERTE o las prestaciones por cese de actividad para autónomos han amortiguado el impacto de la crisis, al tiempo que ha destacado que la liquidez empresarial ha sido “reforzada” gracias al programa de avales públicos para nuevos préstamos y la moratoria de pagos.

No obstante, el documento sobre España advierte de que los problemas de rentabilidad una parte de las sociedades españolas “podría materializarse en insolvencias empresariales con riesgos para la capacidad productiva y el empleo”. El texto, en cualquier caso, recuerda que las autoridades españolas adoptaron en marzo de este año un paquete de medidas para apoyar a las pymes y “limitar este riesgo en el corto plazo”.

Aun así, los servicios económicos de la Comisión Europea siguen pensando que la economía española “está todavía sujeta a un alto grado de incertidumbre” relacionadas con la recuperación del sector turístico y con la respuesta del sector privado al futuro levantamiento de las restricciones. En esta línea, se ha advertido de los peligros que tendría retirar las medidas de apoyo a la economía de una forma “abrupta” y “prematura” y ha subrayado que una implementación correcta del plan ayudaría a disipar las dudas sobre la actividad económica.

Por primera vez desde que la pandemia nos golpeó, el optimismo es mayor que la incertidumbre. Todavía existe incertidumbre, pero la recuperación ya no es un espejismo, está en marcha, para después incidir en la necesidad de evitar errores, como una retirada prematura de las medidas de estímulo. La calidad, la fortaleza y la duración de la recuperación todavía estará influida por la evolución de la pandemia, pero el destino económico está sobre todo en nuestras manos y por eso tenemos que ponernos manos a la obra.