Países Bajos: un proyecto ley para practicar la eutanasia a niños con enfermedades terminales

Noa Pothoven no pudo más. Desde muy pequeña, la holandesa sufrió abusos sexuales y una violación por parte de cuatro hombres. Con 17 años y después de una dura lucha personal, la joven fue sincera consigo misma y con los demás: ya no podía más.

“Seré directa: en el plazo de 10 días habré muerto. Estoy exhausta tras años de lucha y he dejado de comer y beber. Después de muchas discusiones y análisis de mi situación, se ha decidido dejarme ir porque mi dolor es insoportable”.

 

DE 1-12 AÑOS 

Estos días, la eutanasia en Países Bajos da un nuevo giro. El Gobierno holandés ha aprobado un proyecto ley para dar luz verde a la eutanasia en niños de entre 1 y 12 años que padezcan enfermedades terminales.

La propuesta ha sido impulsada por pediatras y por una mayoría parlamentaria con el fin de poner fin al “sufrimiento insoportable” por el que tienen que pasar los menores con este tipo de patologías.

Ese intervalo viene dado a que, en este país, la eutanasia se permite a los menores de un año y a los mayores de 12, siempre que tengan consentimiento de sus tutores.

Países Bajos, junto a su país vecino Bélgica, fueron los primeros países del mundo en legalizar la eutanasia en 2002. Eso sí, bajo inflexibles y claras condiciones.

 

CONSECUENCIAS 

El ministro de Sanidad holandés, Hugo de Jonge, ha señalado que realizará un borrador con nuevas medidas para regular la eutanasia en todos los menores.

“El estudio realizado muestra la necesidad de médicos y padres de una terminación activa de la vida de niños con enfermedades incurables, con un sufrimiento insoportable, sin esperanzas y la muerte en un futuro previsible”, afirmó Jonge en una carta al parlamento.

Esta reforma implicaría que los médicos que realicen la práctica a menores de este rango de edad no se enfrenten a consecuencias legales. Se estima, además, que esta afectará entre cinco y diez niños al año.

Asimismo, y al igual que los mayores de 12 años, se necesitará consentimiento de los padres y al menos dos doctores deberán estar de acuerdo con seguir adelante con el procedimiento.

 

POLÉMICA 

Una ley de tal envergadura conlleva controversia. En este caso, los Partidos conservadores se mantienen en contra de esta reforma, así como el Vaticano, que ha reiterado en numerosas ocasiones su oposición al suicidio asistido y a la eutanasia.

En este sentido, la Santa Sede califica como actos “intrínsecamente malignos, en toda situación o circunstancia” a todos los casos de eutanasia y, además, acusa a los legisladores que la apoyan y la aprueban de ser “cómplices de un grave pecado que otros ejecutarán”.

 

NOA POTHOVEN

En 2018, la joven holandesa decidió ir -sin el consentimiento de sus padres- a la clínica Levenseind en La Haya para solicitar la eutanasia. Sin embargo, no cumplía con las condiciones por lo que el Estado la rechazó.

“Creen que soy demasiado joven para morir. Piensan que debo completar el tratamiento del trauma y que mi cerebro primero debe estar completamente desarrollado. Eso dura hasta que tienes 21 años. Estoy devastada porque no puedo esperar más”, llegó a escribir la joven por ese entonces.

Su decisión no estaba avalada por nadie, por lo que decidió apoyarse a sí misma. Dejó de comer y beber y, el pasado año, con 17 años, Pothoven falleció por decisión propia. 

Tras este suceso, llegaron numerosas solicitudes de jóvenes de varios países que solicitaban que se les practicara la eutanasia.