“Móstoles Composta” vuelve tras el parón por la pandemia

Un centenar de familias podrán contribuir en la transformación de residuos orgánicos domésticos en abono, contribuyendo, de esta manera, a ayudar al medioambiente sin salir de sus hogares.

El Ayuntamiento de Móstoles, en esta reactivación del programa, ha aplicado las medidas de prevención establecidas por Sanidad para evitar la expansión del coronavirus.

 

“Concienciar y hacer partícipe a la población sobre la importancia de que, desde los hogares, los ciudadanos contribuyan a mitigar el cambio climático”, así es como han definido el objetivo del proyecto “Móstoles Composta” fuentes del propio consistorio de la localidad madrileña.

El Ayuntamiento de Móstoles, después de un parón provocado por la pandemia, ha retomado una actividad considerada “pionera” dentro de la Comunidad de Madrid: un programa de compostaje comunitario, en el que numerosas familias podrán contribuir en la transformación de residuos orgánicos domésticos en abono y, de esta manera, ayudar al medioambiente desde sin salir de casa.

El compostaje es un proceso de transformación natural de materia orgánica para obtener el denominado compost, un abono natural. Este programa de divulgación y aprendizaje permitirá a los ciudadanos conocer que los residuos como los restos de cocina, de jardín o los posos de café pueden convertirse en un fertilizante y regenerador del suelo.

Para participar en “Móstoles Composta”, se han dispuesto en la ciudad cinco puntos de compostaje comunitario: en la calle Río Tajuña, calle Violeta, calle Perseo con Rigel, así como en la calle Río Segura con Río Duero y en Hermanos Pinzón, 18.

 

ADAPTACIÓN A LA PANDEMIA 

Desde que llegó la pandemia a España, todos estos puntos de compostaje cerraron sus puertas con motivo de la emergencia sanitaria. Ahora, la concejalía de Presidencia, encargada del área de gestión de residuos, ha vuelto a reactivar el programa “con todas las medidas de seguridad reforzadas para prevenir la expansión de la COVID-19”, como aseguran fuentes municipales.

Los usuarios tendrán que llevar mascarilla en todo momento, el aforo de las composteras estará limitado a dos personas de la misma familia y, antes de manipular los objetos, los participantes tendrán que desinfectarse las manos y evitar tocarse la cara durante el proceso de vaciado de residuos.