Menonitas: la comunidad recóndita mexicana que no sabía de la existencia de la pandemia

Parece imposible pensar que exista alguna persona en el mundo que no sepa lo que es el coronavirus, que no lo haya sufrido o que no haya escuchado hablar de esta enfermedad que ha paralizado al mundo en un abrir y cerrar de ojos.

A diario, los informativos, las radios, los periódicos y los medios digitales informan, minuto a minuto, del avance de la pandemia.

Precisamente por esta cuestión, por la constante información que existe en torno a la COVID-19, todo el mundo debería estar familiarizado con la enfermedad.

Sin embargo, existe un lugar del mundo en el que no se sabía de la existencia del coronavirus. Ni del coronavirus, ni de nada de lo que pasa en el mundo.

En el desierto de Chihuahua (México), la comunidad Menonita acaba de descubrir que la humanidad estaba siendo ataca por un peligroso virus que ha dejado más de 1 millón y medio de fallecidos y más de 36 millones de contagiados.

¿Quiénes son los Menonitas? ¿Cómo es posible que hayan vivido al margen de la realidad durante tanto tiempo?

ABSTRACCIÓN TOTAL DEL MUNDO

La comunidad Menonita llegó a México en el siglo XX con una cultura muy arraigada a la unión del colectivo marcada, además, por la capacidad de supervivencia que ellos mismos son los encargados de gestionar.

Una de las premisas para poder cumplir con esta condición era la de mantenerse totalmente ajenos a la realidad que estaba fuera de su comunidad.

Los menonitas cuentan con su propia comida, sus propias escuelas, su propio dialecto… Todo es propio pero a la vez es común.

Y es que, lo sorprendente de esta comunidad es la filosofía de repartición constante con la que conviven.

La comunidad menonista es matriarcal en su totalidad. Las mujeres tienen la última palabra siempre.

En la actualidad, de los 50.000 menonitas que viven en Chihuahua, el 80% de la comunidad es conservadora mientras que el 20% restante es liberal, algo que no puede suponer, bajo ningún concepto, un cisma para con la comunidad.

La abstracción de esta comunidad es tan grande que no tienen acceso a la televisión ni a ningún tipo de vía que les permita conocer qué ocurre más allá de las fronteras de su comunidad.

Sin embargo, un pequeño coqueteo de los más jóvenes menonitas con la conexión a internet, ha permitido resolver la incógnita sobre un contagio que hubo entre los menonitas y conocer al mismo tiempo qué es la COVID-19 y qué está pasando en el mundo.

UN POSITIVO EN COVID-19, SU PRIMER CONTACTO CON LA REALIDAD

Cuentan los habitantes y componentes de la comunidad menonita, bajo el anonimato, a la agencia de prensa AFP que “se enfermaron unos diez, no muy graves, de diferentes familias. Ellos creían que era la gripa”.

Sin embargo en una de las visitas a la farmacia del pueblo fue el farmacéutico el que le puso nombre a lo que les pasaba: COVID-19. 

Ante la desinformación de la comunidad para con esta enfermedad, decidieron aislarse para evitar un contagio mayor pero, los más jóvenes, en una de sus concretas conexiones a internet, buscaron información sobre el coronavirus y descubrieron la catástrofe que ha generado esta enfermedad.

Pero, si no mantienen contacto con nadie que no sea de su comunidad, ¿Cómo es posible que se haya producido el contagio de las familias menonitas?

Según algunos de los menonitas , la única explicación que le encuentran a la entrada de la enfermedad es que alguno de los contagiados haya contraído la enfermedad mientras vendía sus productos a alguien de las comunidades vecinas.