Los científicos a los políticos: “En salud, ustedes mandan, pero no saben”

INFORMA: EUROPA PRESS

Un total de 55 sociedades científicas exigen a los políticos frenar “tanta discusión” y seguir “criterios científicos claros, comunes y transparentes”

 

Un total de 55 sociedades científicas nacionales, que representan a más de 170.000 profesionales sanitarios, han publicado un documento dirigido a los políticos bajo en el título “En salud, ustedes mandan, pero no saben”, en el que les instan a dejar el enfrentamiento y hacer frente a la pandemia de la Covid-19 con criterios comunes de base exclusivamente científica.

En el documento emitido por estas sociedades –que vienen trabajando de forma conjunta desde la celebración del I Congreso Nacional COVID-19 celebrados a mediados de septiembre–, se insiste a la clase política en que acepte, de una vez, que para enfrentarse a esta pandemia las decisiones dominantes deben basarse “en la mejor evidencia científica disponible, desligada por completo del continuo enfrentamiento político”.

En su opinión, lo que se precisa es una respuesta coordinada, equitativa y basada exclusivamente en criterios científicos claros, comunes y transparentes.

También aluden a la lentitud burocrática en resolver temas legales, técnicos y administrativos que “sólo consiguen agravar las soluciones”, por lo que, insisten, es necesario frenar ya “tanta discusión” y pasar a la acción.

Las sociedades científicas participantes en este texto también abundan en la necesidad de establecer un protocolo nacional que, sin perjuicio de actuaciones territoriales diferenciadas, establezca criterios comunes de base exclusivamente científica, sin la menor interferencia ni presión política.

Dichos criterios, exclusivamente sobre salud y con pautas comunes de actuación, deben definir normas generales de prevención, manejo de los pacientes afectados, estrategias de rastreo de los contactos y la gestión de los centros socio-sanitarios, según las firmantes.

Las 55 sociedades científicas firmantes señalan igualmente que deben ser “sólo las autoridades sanitarias, sin ninguna injerencia política”, las que establezcan las prioridades de actuación con respecto a otras enfermedades, cambios organizativos y previsiones adecuadas a cualquier patología, sea cual sea la edad de los pacientes y su nivel socio-económico”.