Cuando las mujeres tuvieron que crear una escritura para sentirse libres

La educación como parte fundamental de un camino que tenía un fin último: el matrimonio; y la condena de vivir confinadas y obligadas a vivir en el más puro analfabetismo.

La libertad no estaba dentro de sus planes y, por eso, las mujeres de la provincia china de Hunan tuvieron que buscar la manera de poder expresar sus pensamientos y sentimientos.

 

ESCRITURA COMO  LIBERTAD

Todo ocurrió hace miles de años, en medio de montañas infinitas, valles fluviales y arrozales que eran visitados continuamente por la espesa niebla.

La orografía de Hunan obligó a que muchas aldeas se aislaran unas de otras y, en estas laderas, nació nüshu, la lengua creada por y para las mujeres.

Precisamente, su nombre significa “escritura femenina” en chino y se hizo conocida en el siglo XIX.  Sin embargo, muchos expertos se aventuran a apuntar que este tipo de escritura se remonta a la dinastía Song (960-1279) o incluso a la dinastía Shang, hace más de 3.000 años.

La transmisión de este nuevo lenguaje se hizo de forma popular: de madres a hijas. Lo cierto es que estas mujeres campesinas eran educadas exclusivamente para casarse, por lo que se les negaba el derecho a la educación y a cualquier libertad que saliese de los límites de su objetivo vital.

Debido al aislamiento de las aldeas en las que vivían, el nüshu nunca traspasó las fronteras y el resto del mundo no supo su existencia hasta 1980.

A pesar de que se creía que esta escritura femenina estaba en grave peligro de extinción, actualmente, está experimentando una especie de renacimiento dentro del pequeño pueblo de Puwei, donde residen tres escritores nüshu, motivo por el que se ha convertido en el principal foco de investigación de este lenguaje.

 

NÜSHU

Esta escritura, creada por las mujeres chinas campesinas a las que se les prohibía la educación, se leía de derecha a izquierda y fue una puerta de escape en una sociedad en la que estaba mal visto hablar de sentimientos.

De derecha a izquierda las mujeres relataban y leían los caracteres, los cuales representaban una sílaba. Asimismo, la complejidad de su análisis también radica en que estas sílabas cobran un sentido cuando se unen a otras, es decir, no tienen sentido de manera independiente.

Mediante este sistema, las mujeres tuvieron la posibilidad de desahogarse y expresar su más profundo dolor las unas con las otras, por lo que tendieron puentes de amistad entre ellas sustentados por la empatía y el apoyo.

Ellas mismas se denominaban “hermanas juradas” y solían conformar un grupo de tres o cuatro mujeres que se cantaban y se escribían cartas en nüshu entre sí.

La caligrafía de esta escritura es más fina y alargada que la tradicional y su uso no solo se limitaba a la comunicación, también utilizaban este lenguaje para  transcribir poemas y canciones.

 

ACTUALIDAD

En la década de los 50, Zhou Shuoyi comenzó a investigar y a estudiar el lenguaje nüshu para la Oficina Cultural de Jiangyong, hasta que estalló la Revolución Cultural de Mao Zedong en la década de 1960, momento en el que el trabajo de Zhou pasó a ser el objetivo del estado.

Claro que, los comunistas de China estaban interesados en borrar todas las huellas posibles del pasado feudal, motivo por el que se denunció a cualquier persona que intentara recavar en el nüshu.

Después de su liberación, Zhou continuó investigando la escritura de las mujeres y, en 2003, publicó el primer diccionario nüshu, tatuando en la historia un momento en el que el lenguaje hizo libres a las mujeres.