¿Por qué la Unión Europea no es capaz de llevar a cabo sanciones contra el Gobierno Bielorruso de Lukashenko?

La Unión Europea no consigue la unanimidad para sancionar el régimen bielorruso de Lukashenko a causa del veto de Chipre, que exige que se haga lo mismo con Turquía.

 

“La reacción de la UE a la vulneración de los valores y principios básicos fundamentales no puede ser a la carta, sino que debe ser coherente”, ministro de exteriores de Chipre, Nikos Christodoulides.

 

Desde las elecciones del 9 de agosto, Bielorrusia vive una oleada de protestas sin precedentes. Lukashenko consiguió la victora superando el 80%, continuando en el poder tras 26 años. Resultado obviamente cuestionado por la oposición y organismos internacionales como la UE.

Por su parte, el gobierno ha respondido con más represión que la que ya existía. Bielorrusia se considera el país con menor libertad de prensa, menor libertad en Internet y mayor represión política y social de Europa. Este despotismo del régimen ha provocado que las principales ciudades del país salgan a la calle con el objetivo de derrocar el régimen.

Varios líderes políticos contrarios a Lukashenko han sido detenidos. La esperanza de la oposición está puesta en Svetlana Tijanóvskaya, que huyó a Lituania para evitar el arresto. Tijanóvskaya ha pedido la ayuda internacional para derrocar al líder bielorruso y así conseguir unas elecciones libres en el país.

La líder opositora en el exilio ha viajado a Bruselas para participar en la reunión de la UE donde se decidirían las sanciones a los responsables de las elecciones fraudulentas y la represión en Bielorrusia. Se trata de sanciones que van contra personas concretas por responsabilidades concretas, no contra la población.

Sin embargo, ni la visita de Tijanóvskaya, ni las maniobras militares conjuntas con Rusia, ni las 442 detenciones del régimen durante este fin de semana han conseguido la unanimidad para sancionar al régimen de Lukashenko. La causa es el veto de Chipre.

El Gobierno Chipriota mantendrá su veto sobre éstas medidas hasta que los socios europeos no castiguen de igual manera a Turquía. La causa es su creciente beligerancia en el Mediterráneo Oriental, que afecta a las aguas de Chipre y Grecia.

El Ministro de exteriores chipriota ha puesto en evidencia la doble vara de medir de la Unión Europea. Ya que la reacción de la UE a la vulneración de los “valores y principios básicos fundamentales” no puede ser “a la carta”, sino que “debe ser coherente”.

La imposibilidad de sancionar a Bielorrusia también pone de manifiesto las dificultades de la UE para alzar su voz en política exterior. De hecho, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von Der Leyen, ya pidió que los socios abandonaran la unanimidad en política exterior y pasar a la mayoría cualificada.

La Unión Europea debe tomar una decisión con respecto al Mediterráneo oriental, donde Turquía está amenazando las aguas de Chipre y Grecia. Por lo que habrá que esperar para que Chipre levante el veto. Por ahora las sanciones se postergan hasta Octubre.