Madrid, un respeto

La derecha lleva demasiado tiempo haciendo de Madrid el campo de juego para propósitos sectarios y a menudo espurios.

Las espaldas de esta región son anchas y lo han aguantado casi todo, con un coste altísimo en términos de injusticia social y degradación democrática.

Pero ya está bien. La incompetencia y la estulticia con que están gestionando la pandemia ha sumido a la ciudadanía madrileña en unos niveles insoportables de angustia y desgobierno.

Por eso hemos de pedirles un respeto por Madrid. Acepten la mano tendida del Gobierno de España y, por una vez, antepongan su responsabilidad de gobierno al interés por cobrar réditos partidistas de la mayor crisis en nuestras vidas.

Madrid fue siempre escenario principal para buena parte de las trapacerías de la derecha patria.

Madrid ha sido epicentro de la red sistémica de corruptelas del PP.

Madrid ha sido campo de pruebas para las liberalizaciones más irracionales, para las privatizaciones más injustas, para los recortes más inhumanos.

Madrid ha sido plataforma y ariete para combatir al Gobierno socialista de España, aún a costa del propio interés de Madrid.

Y a costa de Madrid, la derecha ha construido algunos de sus personajes más grotescos, incluyendo presidentes encarcelados…

La derecha capitalina pretende ahora practicar todos estos despropósitos al mismo tiempo y con serio riesgo de acrecentar exponencialmente las crisis sanitaria, social y económica que se cierne sobre Madrid de la mano del COVID-19.

El Partido Socialista ganó las últimas elecciones pero no gobierna, merced a un acuerdo entre la derecha realmente corrupta del PP madrileño, la derecha falsamente liberal de Ciudadanos y la derecha lamentablemente filofranquista de Vox.

Gobernar Madrid para rescatar definitivamente Madrid de tanto latrocinio y tanta insolvencia es un objetivo indeclinable para el PSOE.

Pero ahora nos toca a todos ser responsables, ofrecer respuestas y aportar seguridad a la ciudadanía madrileña. Esa es la prioridad, la prioridad urgente. Es lo que hacen cada día el Gobierno de España, su Delegado del Gobierno en Madrid, los alcaldes socialistas y la oposición del PSOE-M en el Parlamento regional. Es lo que exigimos a la derecha titular de las competencias más determinantes para dar con esas respuestas y promover esas seguridades.

Exigimos un respeto por Madrid.

Los datos sobre la afección de la pandemia en Madrid son tremendos, muy por encima de la media nacional y de las medias europeas en contagios, hospitalizaciones y fallecimientos. No se trata de un ensañamiento doloso para con Madrid y sus autoridades, ni estamos ante campaña de desprestigio alguno. Los propios datos son los que desnudan la gestión del PP en nuestra comunidad.

En Madrid ha fallado dramáticamente la previsión de recursos en la atención primaria de su sanidad pública. Ha fallado flagrantemente la disposición y organización de los rastreadores, que han frenado la ola de contagios en otras regiones. Ha fallado la colaboración debida con los ayuntamientos de la región.

Ha fallado en Madrid la lealtad debida para con el Gobierno de España, porque la ayuda que ahora se le reclama es la ayuda que hace solo unas semanas se descalificaba como “dictadura constitucional” y se denunciaba ante el Tribunal Supremo.

Incluso ha fallado en Madrid algo tan elemental como mantener cierto grado de seriedad y rigor en la acción de gobierno.

Los episodios de los bocadillos de calamares en IFEMA o los confinamientos de ida y vuelta por WhatsApp. Los menús “saludables” para niños a base de pizza. Las raterías del apartamento de alquiler sin alquiler. Las derivas xenófobas para mal explicar contagios en el sur. Los requete-anuncios de bajadas de impuestos mientras se pide dinero a Hacienda…

Eso, un respeto al menos, por favor.

El Gobierno socialista de España activó por primera vez en nuestra historia el principal instrumento constitucional para proteger a la población de la pandemia, limitando el ejercicio de derechos y libertades fundamentales: el estado de alarma. Se trataba de una medida drástica, sin precedentes, arriesgada. Pero se aplicó con valentía y con eficacia. Así se salvaron centenares de miles de vidas.

La derecha gobernante en Madrid se opuso con gran beligerancia institucional, judicial y mediática.

Querían gobernar ellos solos la crisis.

Ahora se ven incapaces y piden ayuda al Gobierno de España, de aquella manera…

Bien. El Gobierno de España ayudará como no ha dejado de ayudar en momento alguno. Ejerciendo su labor de cooperación institucional, aportando nuevas herramientas jurídicas útiles, entregando hasta 3.400 millones para mejorar recursos sanitarios y educativos, poniendo a disposición rastreadores militares…

Ahí hemos estado y ahí estaremos.

Pero eso, por favor, por Madrid, un respeto.