Israel: así es la norma que obliga a los ciudadanos a demoler sus casas con sus propias manos

Vivir rodeado de incertidumbre, de guerra o de bombardeos es la tónica habitual de los ciudadanos que viven en Palestina desde que estallase hace ya años el conflicto armado con Israel.

Cada vez se hace más complicado el intentar llevar una vida digna en un lugar en el que los palestinos están bajo el yugo y el mandato de Israel.

Si ya de por sí es muy difícil cumplir con las necesidades básicas del día a día, como por ejemplo llevar comida a casa o tener acceso a los bienes básicos, imaginen lo que pueden sentir los palestinos cuando, de un momento a otro, un grupo de soldados israelíes ordena que hay que tirar abajo sus casas. 

Y lo peor de eso, no es que se de orden de derruir una vivienda sin motivo alguno, sino que son los propios dueños de la casa lo que tienen que tira abajo la vivienda. 

Esta cruel práctica conseguido derruir, solo en el pasado mes de agosto, 25 casas palestinas según datos ofrecidos por la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios en el territorio palestino ocupado (OCHA).

Un hecho que organizaciones internacionales como Naciones Unidas están denunciando ante el aumento desmedido de estas acciones que está dejando a los palestinos en la más absoluta miseria.

¿Por qué se tiran abajo las casas de los palestinos? ¿Están incumpliendo alguna ley o es abuso de poder?

¿VIVIENDAS ILEGALES?

La principal explicación en la que se apoyan las fuerzas de ocupación israelíes para llevar a cabo una demolición es que “las casas han sido construidas sin permisos de construcción”. 

Por lo tanto, al considerar las viviendas ilegales, los soldados israelíes ordenan el derrumbe de las casas.

Sin embargo, este ordenamiento tiene un doble y cruel filo. 

Según informa la agencia WAFA, las autoridades israelíes definieron en los llamados Acuerdos de Oslo a Cisjordania como el Área C. 

Esto implica que “la zona están bajo el control militar y administrativo israelí, lo que  impide el desarrollo de viviendas adecuadas, infraestructura y medios de vida”.

Los soldados se agarran a esta norma para demoler a su antojo las casas, pero lo complicado llega cuando se les notifica a las familias que deben llevar a cabo esta acción.

A la familia en cuestión les llega una orden de demolición, en caso de elijan que esta se haga mediante maquinaria, la propia familia deberá asumir los altísimos costes del derrumbe, y si no los pagan, van a la cárcel. 

Por lo tanto, la opción que queda es la de derrumbar la casa por ellos mismos, con sus propias manos, ante la atenta mirada de los policías y sus familiares.

CASTIGO COLECTIVO

Según datos facilitados por OCHA y la ONU, en lo que va de año Israel ha derruido 476 estructuras palestinas, asegurando que ” son ilegales porque pues carecen de permisos de construcción”.

Sin embargo, lo que no cuentan es que los palestinos sí que presentan estas solicitudes para poder construir sus casas pero que, es Israel el que rechaza prácticamente la totalidad de solicitudes de construcción de palestinos.

El continuo rechazo por parte del país obliga a los palestinos a construir sin él ya que la otra opción es vivir en la calle.

Antes este evidente castigo que ejerce Israel sobre Palestina, la Unión Europea se ha manifestado señalando que “las demoliciones y confiscaciones de activos humanitarios son contrarias a las obligaciones de Israel en virtud del derecho internacional” y piden al país que extienda la tolerancia en Palestina y ponga fin a este castigo colectivo que sufren las familias y la población en sí misma.