Crowdfunding: la solidaridad salva en tiempos de pandemia

La pandemia del coronavirus ha obligado a muchos países a tomar decisiones que jamás pensaron que fuesen a poner en práctica.

Restricciones de movilidad, despidos masivos, cierres de comercios y establecimientos de restauración, implementar el teletrabajo, llevar mascarillas a todas horas, mantener las distancias interpersonales y así, una larga lista de nuevas conductas que la crisis sanitaria del COVID-19 ha puesto a la orden del día.

La economía y la salud han sido las dos grandes áreas más perjudicadas por culpa de esta enfermedad, si bien es cierto que su incidencia ha variado considerablemente en función de las capacidades de cada nación.

En países como Brasil, la pandemia ha mostrado su peor cara dejando a su paso más de 3,9 millones de personas contagiadas y 121 mil fallecidos.

Estas cifras, enmarcadas en el ámbito de la salud, son tan desalentadoras como las registradas en materia económica, puesto que millones de brasileños han visto como sus trabajos e ingresos se esfumaban casi con la misma rapidez con la que aumentaban los contagios y las muertes.

Además, el Gobierno de Brasil, con Jair Bolsonaro al frente, puso en marcha unas ayudas de emergencias por valor de 600 reales – unos 95 euros – para que los ciudadanos hicieran frente a los golpes económicos asestado por la COVID-19.

Esta irrisoria cantidad no permitía enfrentar, bajo ningún concepto, paliar las duras consecuencias económicas que el virus ha dejado en los bolsillos de millones de familias.

Sin embargo, la solidaridad de todo un país devastado por el coronavirus se ha convertido en un ejemplo alabado en varias partes del mundo.

El crowdfunding ha conseguido que muchas familias hayan conseguido lo más difícil del escenario que ha dejado la pandemia: sobrevivir.

GENEROSIDAD POR DOQUIER

Desde que comenzara la pandemia, las donaciones se han disparado al tiempo que lo hacía la generosidad de miles de brasileños que aportaban su grano de arena para ayudar en lo que fuera posible.

En una entrevista para la AFP, el co-fundador de la empresa Catarse, Rodrigo Machado, comparte con la agencia de noticias cómo ha resurgido este movimiento colaborativo durante la crisis sanitaria.

“En nuestra plataforma se han creado más de 2.000 proyectos relacionados con el covid-19” comparte Machado mientras señala que la empresa ha llegado a registrar más de 35.000 donaciones.

“Muchos de los donantes tienen una situación económica más o menos estable, y esto hizo que muchos dijeran ‘si puedo compartir esto con gente que lo necesita con urgencia, lo hago”, señala el co-fundador de Catarse.

Además, Machado señala que muchas de las donaciones que realizan las personas han permitido atender a los más desfavorecidos del país, que se congregan en las favelas brasileñas y en las comunidades indígenas.

Las aportaciones surgidas gracias a la generosidad de los brasileños menos afectados por la pandemia han permitido donar, fundamentalmente, cestas repletas de productos básicos para cubrir las necesidades de los más pobres del país.

CONCIENCIA EN MEDIO DE LA ADVERSIDAD

Gran parte de los afectados por la crisis del coronavirus – en su mayoría autónomos y personas con bajas rentas – que han tenido unos ingresos extra gracias a estas campañas de crowdfunding están muy sorprendidos por la respuesta que ha tenido a nivel social.

De hecho, muchos de ellos han sido capaces de pagar las facturas diarias gracias a las aportaciones económicas que recibían de proyectos colaborativos o de las donaciones de terceros.

Gracias a los más de 2.000 proyectos que se han creado en plataformas como Catarse, Brasil se ha convertido en todo un ejemplo de solidaridad y, sobre todo, de conciencia en momentos en los que se necesita demostrar la unidad de un pueblo.

Si no fuera por todas las personas que han aportado algún tipo de cuantía económica en estas campañas de crowdfounding, la brecha social en la que está sumida Brasil desde hace años, hoy, sería todavía mucho más palpable y complicada de solucionar.