¿Qué es y cómo funciona el modelo colombiano de convivencia?

Entre todos los cabos sueltos que ha dejado el coronavirus en el mundo, uno de los más difíciles de atar es, sin duda, el que está relacionado con la vuelta a la normalidad.

Si bien es cierto que la COVID-19 paró el mundo al mismo tiempo y por igual, no ha ocurrido lo mismo con el aterrizaje de la ansiada nueva normalidad.

En función de múltiples factores, en especial el relacionado con la incidencia de la enfermedad y el aumento de los contagios, los países han ido decidiendo cuándo era el momento perfecto para recuperar la normalidad. 

El fin de las restricciones, la salida de los confinamientos, la vuelta al trabajo y así un sinfín de tareas que quedaron pausadas, han recuperado parte de su antigua rutina una vez los gobiernos decretaban la llegada de  la nueva normalidad.

Sin embargo, hay países que, cinco meses más tarde, están comenzando este viaje de la desescalada que tiene como última estación a la nueva normalidad.

Este es el caso de Colombia. Desde el inicio de la pandemia, el país suma casi 600.000 contagios y la cifra de fallecimientos por coronavirus está a punto de alcanzar las 19.000 muertes.

Pero, en las últimas semanas, la curva de contagios ha dado una tregua a este país que ha anunciado la noticia más esperada por los colombianos: Colombia estrenará en Bogotá el llamado nuevo modelo colombiano de convivencia. 

¿En qué consiste este modelo de organización social? ¿Será efectivo?

EL MODELO QUE SUSTITUYE A LA ESTRICTA CUARENTENA

El nuevo modelo colombiano de convivencia llega como agua de mayo para un país que lleva cinco meses sumido en una cuarentena profundamente estricta y larga.

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, fue la encargada de anunciar que, por fin, la capital colombiana podía volver a recuperar paulatinamente su actividad con la entrada en vigor de este programa de convivencia que estará vigente a partir del próximo 1 de septiembre. 

Esta última semana de agosto ha sido empleada por las autoridades para ultimar los detalles de este importante plan de acceso a la nueva normalidad, en el que se detallan las condiciones para la reapertura de sectores económicos, sociales y educativos del país. 

Bajo la premisa de “aprender a socializar y trabajar con cuidado” destacada por la alcaldesa de la capital colombiana, miles de comercios han vuelto a abrir sus puertas y a recibir de nuevo a sus clientes.

Además, el nuevo modelo colombiano de convivencia no solo tiene como objetivo que la gente pueda volver a disfrutar de esa libertad de la que el virus les privó, sino que tiene como meta volver a reactivar el comercio local, tan dañado por la pandemia. 

Tras anunciar la llegada de esta nueva normalidad y el fin de las cuarentenas sectoriales impuestas en el país, Bogotá volvió a despertar gracias a todos los ciudadanos que volvieron a las calles. 

Eso sí, esta vuelta a la normalidad recogida en el nuevo modelo de convivencia colombiano cuenta con una serie de normas de obligado cumplimiento.

Por un lado, los lugares en los que se congreguen gran cantidad de personas tendrán un aforo limitado al igual que un horario de apertura, como ocurre en los parques, restaurantes, tiendas o enclaves de ocio.

Los trabajos no esenciales también han vuelto a recuperar su actividad pero con un horario muy reducido y con férreos controles de salud para evitar rebrotes.

Los colegios y centros educativos, por su parte, deberán esperar a octubre para poder recuperar su actividad. Y, en el caso de los eventos masivos, se mantendrán suspendidos hasta nueva orden.

La alcaldía de Bogotá estima que, con estos alivios que proporciona el nuevo modelo de convivencia colombiano, un 60% de la población volverá a estar en activo.

EXTREMAR LAS PRECAUCIONES

Pese a esta importante decisión que toman en la capital colombiana tras cinco meses de cuarentena, las autoridades colombianas piden extremar las precauciones y una conciencia ciudadana que es fundamental para no volver a los inicios.

De hecho, Claudia López ha asegurado que, si la situación vuelve a empeorar, no le temblará el pulso a la hora volver a imponer cuarentenas sectoriales.

Sin embargo, la dirigente se ha mostrado positiva asegurando que “esperamos que con esta medidas que se han tomado, tengamos una ‘nueva normalidad’ de tres a cuatro meses, es decir, que pueda ser de septiembre a diciembre y no solo de dos semanas”, según recoge el diario colombiano El Tiempo.