Con el lema “Make America Great Again” (“Hagamos que Estados Unidos sea grande de nuevo”) el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ganó sus primeras elecciones en 2016.

Este año, se enfrenta a unos nuevos comicios que distan bastante de los últimos, sin embargo, su discurso sigue apoyando algunos puntos polémicos como las estrictas leyes de inmigración.

 

LEVANTAR LA ECONOMÍA 

En los últimos años, el país sumó más de 480.000 puestos en la industria manufacturera y Trump ha acabado con regulaciones federales sobre empresas, ha aprobado recortes en el impuesto sobre la renta y de sociedades y ha firmado órdenes ejecutivas apoyando la preferencia de productos nacionales.

Sin embargo, los expertos señalan que la economía está desacelerándose y que estas medidas realmente no han respondido a los verdaderos problemas.

Asimismo, el líder republicano ha tomado una postura estricta frente a China en su discurso y ha presentado una política de protección de la industria manufacturera local frente a la competencia extranjera. Como ha defendido, “Estados Unidos, primero”.

 

REAFIRMAR SU SOBERANÍA 

La Casa Blanca de Donald Trump no quiere que ningún país trace el futuro de Estados Unidos. Como consecuencia de este pensamiento, el país se ha alejado de acuerdos internacionales, como el Acuerdo del Clima de París, o el abandono de organizaciones, como la Organización Mundial de la Salud.

Por su parte, durante su mandato, Trump ha aumentado tensiones con países aliados históricos y se ha acercado a otros, considerados adversarios, como Rusia o Corea del Norte.

 

NO A LA INMIGRACIÓN 

Las políticas contra la inmigración han sido las más conocidas y polémicas del actual presidente de Estados Unidos. Ahora, en su campaña política antes de los comicios presidenciales del 3 de noviembre, ha prometido continuar con la construcción del muro en la frontera de México.

No contento, también ha prometido eliminar la lotería de las visas y la migración en cadena y cambiarlo por un sistema de entrada “basado en méritos”.

 

SÍ A LA ENERGÍA ESTADOUNIDENSE 

Donald Trump es conocido por su poca contribución en la lucha contra el cambio climático.

Recientemente, además, su gobierno ha aprobado la extracción de gas y petróleo en el Ártico de Alaska, en una región que ha estado protegida los últimos 50 años.

 

SEGUNDA ENMIENDA

En 2019, Texas y Ohio se vieron sacudidos por tiroteos, Trump se vio obligado a hacer ciertas reformas en la compraventa de armas, como controlar los antecedentes del comprador o si este es clasificado como un riesgo para la sociedad.

Sin embargo, al cabo del tiempo, poco se ha hecho. En su defecto, ha seguido mostrando un ferviente apoyo en favor de la Segunda Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que incluye el derecho de sus ciudadanos a portar armas.