Jujuy: la frontera del caos

Argentina continúa luchando contra un coronavirus que no parece dar tregua en el país.

Los contagios y los fallecimientos siguen azotando al país latinoamericano dejando unas cifras que dejan ya más de 362 mil contagios y está a punto de alcanzar las 7.000 muertes.

Mientras en el país dirigido por Alberto Fernández la situación es cada vez mas complicada a todos los niveles, todavía existían ciertas zonas colindantes del país en los que el virus no había extendido sus garras.

Zonas en las que, además, gozaban de una situación óptima ya que habían sido capaces de controlar la expansión de la enfermedad.

Sin embargo, hay una provincia argentina, que además ejerce de frontera con Bolivia, en la que la enfermedad se ha disparado después de 100 días libre de COVID-19.

Jujuy, un territorio norteño de 719.000 habitantes, está sumido en el caos después de que los casos de coronavirus hayan aumentado hasta extremos insospechados. 

¿Qué está pasando en Jujuy? ¿Por qué se ha convertido en uno de los focos más preocupantes del país?

“SITUACIÓN CRÍTICA”

Jujuy estaba en una situación de lo más cómoda en lo que a la enfermedad respecta.

En los inicios de la pandemia, en esta provincia argentina – una de las más pobres – no se registró ningún caso, y cuando se conocieron los primeros afectados en el mes de junio, estos podían contarse con los dedos de una mano, ya que fueron 5 las personas contagiadas por la enfermedad.

Sin embargo, en el mes de julio de 5 pasaron a ser 97 los infectados y, en el mes de agosto, la cifra se disparó hasta alcanzar los 2.347 contagios.

Con el aumento de afectados, aumentaban también los fallecimientos. Ahora, en la última semana, Jujuy afronta una realidad tan devastadora como preocupante: los contagios han superado los 5.000 casos y se han contabilizado 165 fallecidos.

En una entrevista para la AFP, Sergio Barrera Ruiz, médico del hospital Wecensalao Gallardo de Palpalá y dirigente de la Asociación Médica de la República Argentina, ha asegurado que la situación en Jujuy es “crítica” y que “nos estamos preparando para el colapso”. 

Además, el colapso sanitario ya es una realidad en esta provincia argentina y Barrera Ruiz ha señalado que el 95% de las camas de cuidados intensivos están ya ocupadas. “Los hospitales están colapsados, el personal médico no da abasto y los contagios crecen de 150 en 150 cada día”.

Asimismo, el médico comparte que, en Jujuy “faltan medios de protección, materiales y médicos”. 

Pese a que el Gobierno ya ha enviado en dos ocasiones refuerzos de personal, esto no es suficiente ya que, como destaca el Barrera Ruiz “hay 450 casos cada 100.000 habitantes, y el 30% del personal de salud está contagiado. Así es imposible”.

LA RELAJACIÓN SOCIAL, CAUSANTE DEL DESASTRE

Diversos sindicatos, organizaciones y el propio personal sanitario de Jujuy han pedido al Ejecutivo argentino la intervención inmediata del gobierno para poder asumir la situación sanitaria en la que se encuentra la provincia en la actualidad.

Los expertos y el personal médico de la región achacan este incremento de casos a que la sociedad jujeña se ha relajado hasta el punto de permitirle al virus que campe a sus anchas en un territorio en el que estaba bien controlado.

El escenario es tan demoledor que, Marcelo Villa, director del hospital Paterson de la ciudad de San Pedro, aseguró en una entrevista a la emisora local Radio 10 que “si seguimos así llegaremos a un punto en el que tendremos que elegir a quién ponerle oxígeno o respirador. Si seguimos con esta actitud, vamos a tener que empezar a decidir”.

Ahora, para intentar frenar la propagación del virus, el gobierno de Jujuy ha comenzado a poner en práctica una serie de medidas para frenar la circulación y para descongestionar los servicios médicos ante la fuerte oleada de casos que se prevé para las próximas semanas.