Claves para entender las elecciones de Estados Unidos

Las elecciones de Estados Unidos están a la vuelta de la esquina y no solo despiertan interés nacional, sino que la carrera entre los candidatos es observada con atención por todo el mundo.

Pero ¿sabemos realmente cuál es su funcionamiento de los comicios estadounidenses?

 

CUÁNDO Y QUIÉNES

Para comenzar a entender el proceso electoral a la presidencia de Estados Unidos, primero hay que saber que, desde 1845, la elección presidencial siempre se hace en el mismo día: el primer martes después del primer lunes de noviembre. En pocas palabras, el primer martes de ese mes, que, este año, coincide con el 3 de noviembre.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que, a diferencia de otros países, el sistema político estadounidense es potencialmente bipartidista, está dominado por dos partidos de los que saldrá el futuro presidente: el demócrata y el republicano.

El primero es considerado la cara más progresista en política y su candidato es el que fuera vicepresidente de Barack Obama durante ocho años, Joe Biden.

El partido republicano, en cambio, sigue una corriente conservadora y su candidato y cara visible es el actual presidente, Donald Trump.

Ambos superan los 70 años y si Biden logra su objetivo de acceder a la Casa Blanca, se convertirá en el mandatario de mayor edad de la historia, con 78 años.

 

COLEGIOS ELECTORALES

Ahora bien, si pensamos que el ganador de las elecciones presidenciales va a ser el que más votos consiga, vamos por mal camino.

En Estados Unidos, los partidos políticos se dejan la piel para conseguir el apoyo de los llamados colegios electorales y para ganar 270 votos o más.

En cierto sentido, los votantes que acudirán el 3 de noviembre a las urnas, no elegirán directamente al presidente, sino que votarán por alguno de los 583 electores que, según lo establecido en la Constitución del país, se reúnen en sus respectivos estados y comprenden los Colegios Electorales.

Estos colegios vienen a constituir un grupo de representantes de cada estado que son los que votan por el candidato a la presidencia y a la vicepresidencia.

El número de electores de cada estado, a su vez, es determinado por la cantidad de congresistas que los representan tanto en la Cámara como en el Senado.

En este sentido, para que Biden o Trump logren la presidencia, necesitan los votos de al menos 270 electores.

 

EL GANADOR, EL QUE SE LO LLEVA TODO 

El candidato que se lleva la mayoría popular en cada estado, se lleva todos los votos de los electores asignados a ese estado (excepto en Maine y Nebraska).

Por lo general, los estados suelen tener una inclinación política clara, lo que facilita a los candidatos saber en cuáles de ellos todavía no hay una posición política evidente y, por lo tanto, dónde tienen que volcar sus fuerzas para conseguir votos. A estos se les conoce como los estados péndulo o bisagra.

 

¿TODOS PUEDEN VOTAR?

Todo depende del estado. Un ciudadano estadounidense de 18 años o más puede votar en las elecciones presidenciales estadounidenses.

Sin embargo, muchos estados exigen a los votantes identificarse antes de votar para defenderse del fraude fiscal, según apoyan los estados con mayoría republicana.

En otros, por ejemplo, son los presos los que pierden su derecho a votar, que es recuperado solo y cuando hayan cumplido su pena.

A esto, se le suma que el actual presidente está poniendo en entredicho el voto por correo postal, más necesario que nunca en tiempos de pandemia, ya que considera que este sistema desemboca en un resultado no fiable de las elecciones.

 

RENOVACIÓN DE LA PLANTILLA 

Aunque la gran protagonista es la batalla entre Biden y Trump, lo cierto es que este 3 de noviembre los votantes también elegirán a los nuevos miembros del Congreso.

Por una parte, los demócratas ya asumen el control de la Cámara de Representantes, por lo que buscarán mantenerlo, y los republicanos, por su parte, tienen una leve mayoría en el Senado.

En cualquier caso, si cualquiera de los dos partidos tuviera mayoría en ambas cámaras, significaría tener más poder sobre las iniciativas de la oposición.

 

LA TOMA DE POSESIÓN 

El recuento total de los votos puede llevar días, sin embargo, el ganador se suele conocer horas después del cierre de los centros de votación. Este año, por el contrario, puede ser diferente y así lo han avisado, ya que el voto por correo y la pandemia puede ralentizar el proceso.

Una vez terminado el recuento, si gana Biden no pasaría a ser presidente de Estados Unidos al momento, ya que existe un periodo de transición. Si, por el contrario, Trump vuelve a ganar las elecciones, asumiría el cargo nuevamente y de forma oficial el 20 de enero de 2021, después de la ceremonia en las escaleras del edificio del Capitolio en Washington.