En cuanto al coronavirus y los alimentos

Por el momento, no hay indicios de que el coronavirus se pueda transmitir por la comida, eso es lo que indican los expertos.

Hace algunos días, unas alitas de pollo congeladas importadas de Brasil  a China que dieron positivo en COVID-19 dieron la voz de alarma.

Las personas que habían consumido este producto tuvieron que someterse a las pruebas y, curiosamente, ninguna de ellas tenía la enfermedad producida por el coronavirus.

El Dr. Ian Williams, jefe de la Rama de Prevención y Respuesta a Brotes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU., y quien investiga enfermedades transmitidas por los alimentos y el agua, ha explicado que no existe evidencia de que la COVID- 19 se «contagie por los alimentos o por el servicio de alimentos».

 

SUPERFICIES Y NO ALIMENTOS 

Como ya es sabido, este nuevo coronavirus se transmite principalmente por medio de las gotas respiratorias. Cuando una persona que está contagiada tose, estornuda o habla a menos de dos metros de otra persona, esta última está altamente expuesta a un contagio casi seguro.

A pesar de que, como Williams, la OMS ha asegurado que “no creemos que el coronavirus pueda transmitirse a través de alimentos. Si lo hemos entendido bien, China buscó el virus en envoltorios, lo comprobó con centenares de miles y solo lo encontró en muy pocos, menos de diez dieron positivo”, lo cierto es que sí es posible el contagio cuando se entra en contacto con una superficie ya contaminada.

Por ello, en muchos casos hay que apuntar, quizás, a la industria y no al alimento, ya que en muchas de ellas se han dado casos por la falta de cumplimiento de las medidas de prevención establecidas para frenar la propagación de la pandemia.

Esto pasó en Nueva Zelanda, en donde a principios de mes hubo varios casos de coronavirus en envases. Uno de los contagiados trabajaba en una empresa donde manipulaba alimentos congelados.

El director general de salud de Nueva Zelanda, Ashley Bloomfield, explicó en una rueda de prensa “sabemos que hay estudios sobre que el virus puede sobrevivir en algunos espacios refrigerados”, aunque reconoció que están “empezando a comprobar todas las opciones”, pero “esta es la opinión que tenemos ahora mismo”.

Es decir, los alimentos frescos o envasados podrían actuar como vehículo conductor del virus por las gotas que se pueden depositar sobre su superficie. El coronavirus puede aguantar sobre papel o cartón 24 horas y sobre plástico o metal vive varios días a unos 20 ºC (a menor temperatura la supervivencia puede ser más alta).

En este sentido, es muy importante seguir las medidas de higiene establecidas y no toquetear la comida cuando se va a hacer la compra al supermercado, por ejemplo.

 

DIRECTO AL SISTEMA DIGESTIVO

Sin embargo, en cuanto a la ingesta de comida, la OMS no reconoce a los alimentos como fuente de contagio, ya que, cuando los consumimos, estos van directos al sistema digestivo y no al respiratorio, donde el coronavirus ataca con mayor fuerza. Para que un sujeto se contagie, sería necesario que tuviese contacto con el alimento o el envase.

Por lo tanto, es importante tener en cuenta que, por el momento, los alimentos no constituyen un riesgo de contagio, pero sí hay que tener especial cuidado con los envases en los que son transportados. En este sentido, es imprescindible desinfectarlos o lavarnos las manos a la hora de tocar otras superficies mientras cocinamos.