Kamala Harris, la mujer que hace historia contra Donald Trump

Este martes, el candidato a la presidencia de Estados Unidos por el Partido Demócrata, Joe Biden, anunció quién iba a ser su número dos en la campaña contra Donald Trump, el actual presidente del país.

“Tengo el gran honor de anunciar que escogí a Kamala Harris -una valiente luchadora en defensa de los menos poderosos y de los mejores funcionarios públicos del país- como mi compañera de fórmula [presidencial]”, señaló Biden en Twitter.

De esta manera, Kamala Harris, senadora por California desde 2017, se convierte en la primera mujer negra y la primera de ascendencia asiática en ser candidata a la vicepresidencia del país.

 

FISCAL Y SENADORA

Nació en Oakland, California, en el seno de una familia de inmigrantes: su padre nació en Jamaica y su madre tiene ascendencia india.

A pesar de que, por su madre, Harris estaba profundamente conectada a la cultura asiática, la familia adoptó la cultura afroestadounidense de Oakland.

Después de estudiar en la Universidad de Howard y en la de California, Harris obtuvo su título en Derecho y, en 2003, se convirtió en fiscal del distrito de San Francisco.

Con el tiempo, sería no solo la primera mujer, sino la primera mujer negra en ganar el puesto de fiscal general de California, la principal funcionaria encargada del cumplimiento de la ley en el estado más poblado del país.

Fue su entrada en el Partido Demócrata y su fama lo que la convirtió en senadora de California en 2017. El pasado año intentó aspirar a la presidencia, sin embargo, Harris no logró ofrecer respuestas contundentes y convincentes sobre algunas políticas, como, por ejemplo, sobre el sistema sanitario.

Mantenerse a caballo entre la cara progresista y moderada del partido, hizo que su candidatura finalizada en diciembre de 2019. Meses después, ofreció su apoyo al exvicepresidente Biden.

 

¿QUÉ GANA BIDEN?

La formación del actual Partido Demócrata de Estados Unidos es diversa y joven. “Las mujeres negras y de color han estado infrarrepresentadas en cargos electos, y en noviembre tenemos una oportunidad de cambiar eso”, escribió Harris en su cuenta personal de Twitter.

Además, con gran fluidez en los debates, Biden gana una “número dos” decidida y una interrogadora agresiva y directa de cara a la oposición, como ha demostrado durante su periodo en el Senado estadounidense.

Además, el aspirante demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, también tiene en cuenta que, durante la campaña presidencial de Harris, en pleno punto de mira, no salió ningún trapo sucio de la candidata por aquel entonces.

 

¿DE QUÉ PIE COJEA?

Lo cierto es que su curriculum como principal fiscal de California y la reciente oleada de protestas contra la brutalidad policial en el país, a partir de la muerte de George Floyd, no son una combinación alentadora en tiempos de campaña electoral.

La frase “Harris es policía” pronto se extendió como la pólvora como una calificación burlona, pese a que, desde el asesinato de Floyd, la demócrata ha apoyado una reforma del sistema policial.

Sin embargo, uno de sus puntos débiles ha sido su carácter cambiante.

Desde sus inicios políticos, se ha mantenido en la cara moderada del partido. No obstante, el pasado año, durante su campaña, decidió trasladarse un poco más a la izquierda apoyando políticas por una educación superior gratuita, el plan contra el cambio climático Green New Deal y, por ejemplo, se mostró a favor de un sistema sanitario universal.

Muchos apuntaron a que la propia Harris no se sentía del todo convencida haciendo esas afirmaciones.