Isla Mauricio: el paraíso del Índico se tiñe de negro

El 2020 está siendo un año para olvidar.

La pandemia del coronavirus, las protestas raciales por la muerte de George Floyd en Estados Unidos, la explosión de Beirut… y así, una larga lista de acontecimientos que no están dejando un buen recuerdo de este año al que todo el mundo esperaba con los brazos abiertos.

El ámbito de la salud, de la vida y de la política han sido los tres bloques que, hasta el momento, han ocupado gran parte de los titulares y de la atención ciudadana en los últimos meses.

Sin duda, la expansión de la COVID-19 y su letalidad ha sido el gran protagonista desde finales del 2019.

Ahora, a este listado de sucesos, hay que sumar uno nuevo de carácter ambiental.

El paraíso por excelencia del Océano Índico, el tesoro de este país del África Oriental, se encuentra sumido en una catástrofe medioambiental nunca antes vivida en este lugar.

Isla Mauricio está teñida de negro después de que un barco encallado vertiese más de 1.000 toneladas de combustible en sus aguas. 

¿Cuál es la situación actual en Isla Mauricio? ¿Qué consecuencias tendrá este accidente ecológico?

ESTADO DE EMERGENCIA MEDIOAMBIENTAL

A finales del mes de julio, las autoridades de Isla Mauricio se percataron de la presencia de un carguero en aguas de la isla.

El buque de origen japonés, MV Wakashio, había encallado después de chocar, según las primeras pesquisas policiales, contra un arrecife.

Sin embargo, desde el pasado jueves, todo se ha vuelto mucho más complicado y la situación está descontrolada.

El Gobierno de Mauricio se percató de que el carguero había comenzado a soltar petróleo por la zona dañada del barco. En poco menos de 24 horas, en las aguas de Isla Mauricio se habían descargado más de 1.000 toneladas de combustible de las 4.000 que transportaba el carguero.

 

Imágenes del derrame de petróleo en Isla Mauricio (Reuters)

 

Además, este vertido afecta ya a más de 15 kilómetros de costa, y el gran  temor que tienen las autoridades es que el barco se resquebraje por completo agravando aún más la situación y que esta se vuelva irreversible.

Este combustible está dañando no solo las aguas de Isla Mauricio, sino también la flora y fauna marina única que habitaba en este paraje único, a las playas hasta las que está llegando el petróleo y a las zonas del norte de la isla como Bois des Amourettes.

La magnitud del accidente que tuvo su origen en el sureste de la isla, frente a la zona de Pointe d’Esny, ha sido tan grande que el primer ministro de Mauricio, Pravind Jugnauth, ha declarado el estado de emergencia medioambiental en la zona.

Además, para salvar este espacio protegido considerado una joya ecológica, el Gobierno de Mauricio ha solicitado ayuda internacional y ha pedido a Naciones Unidas, Francia y, por supuesto, Japón – en calidad de causante del desastre – para realizar con la mayor rapidez y eficiencia posible el retirado del crudo y la limpieza de los puntos más afectados.

MAREA DE VOLUNTARIOS PARA SALVAR “SU TESORO”

La Isla de Mauricio no solo ha visto cómo su mayor tesoro se veía envuelto en una catástrofe ecológica de alto calibre, es que también ve cómo el carguero japonés ha puesto en jaque la superveniencia de los 1,3 millones de habitantes, ya que su alimentación y economía depende de sus aguas.

Además, el turismo, que supone el 20% del PIB de la isla, también quedará muy tocado si no se pone una solución cuanto antes.

Es por esto que los ciudadanos de Isla Mauricio se han puesto manos a la obra y han dado un ejemplo de unidad indescriptible.

Desde que comenzase el vertido a hacerse más palpable, una marea de voluntarios se desplazaba hasta la zona más afectada por el chapapote y comenzaron a trabajar sin descanso. barreras flotantes de cáñamo y tela

De las miles de personas que se trasladaron hasta el punto más complicado, muchas de ellas construyen barreras flotantes de cáñamo y tela para evitar que el fuel se expanda por el agua, mientras otros recogían el petróleo de forma manual ataviados con guantes y máscaras.

A la espera de que la llegada de la ayuda internacional, por su parte, Francia ha confirmado que ya está en camino un barco de la Armada francesa y un avión con expertos en materia medioambiental, mientras que desde Japón han notificado el envío de 6 expertos que ayudarán tanto a la armada francesa como a la población local.