Alcorcón: Sanity Air frente al coronavirus y otros patógenos

Dos ingenieros de una compañía del municipio madrileño han conseguido crear una herramienta que destruye las cepas del coronavirus y otros patógenos suspendidos en el aire mediante la luz ultravioleta.

Mauro García Acero y Ángel Díaz Cruz, dos jóvenes ingenieros que trabajan en una compañía de Alcorcón, han creado una máquina que “previene y atenúa la posibilidad de carga vírica por COVID-19” en el aire por medio de luz ultravioleta C (UVC), ya que destruye las cepas del nuevo virus, así como otros patógenos suspendidos en el ambiente.

Esta compañía, denominada y registrada por sus creadores como “Sanity Air”, está volcando sus esfuerzos para luchar contra la pandemia, por lo que esta nueva tecnología esteriliza y limpia el aire, dejando a los patógenos inactivos y sin posibilidad de propagarse en lugares como locales, medios de transporte o centros de trabajo, de forma “inocua y segura”.

Algunos miembros del Ayuntamiento de Alcorcón, como su alcaldesa, Natalia de Andrés, junto al diputado regional José Ángel Gómez-Chamorro y la edil de Desarrollo Económico, Raquel Rodríguez, han acudido a las instalaciones de Sanity Air para ver más de cerca esta nueva tecnología y conocer cómo es su funcionamiento.

Todos ellos han sido testigos de cómo la máquina atrae el aire de su entorno y, ya en su interior, lo hace circular, de manera que las gotículas en suspensión son depuradas por filtros de carbono activo y, a su vez, todo el volumen de aire se esteriliza mediante los rayos ultravioletas.

 

AMABLE CON EL MEDIO 

Los jóvenes crearon reconocen que este tipo de luz es muy eficaz contra el virus, sin embargo, advierten de que puede ser perjudicial para la salud si se irradia directamente a seres vivos, por lo que estos dos jóvenes se han preocupado por que su nuevo prototipo evite sacar esta luz al exterior.

Para la fabricación de esta máquina, García Acero y Díaz Cruz han utilizado componentes reciclables y han evitado al máximo el uso de plástico, además de promover “un consumo energético mensual de alrededor de un euro”.

Se puede instalar en espacios cerrados, como los locales, también es posible hacerlo en el transporte público, por lo que sus creadores no han dudado en ponerse en contacto con entidades públicas y privadas, como Metro Madrid o empresas de VTC.

Algunas compañías ya han incorporado esta nueva tecnología y, también, se han realizado exportaciones a Holanda, donde colaboran con una universidad para incluir este avance en un robot.