Nitrato de amonio: el químico que ha hecho saltar por los aires Beirut

Beirut está sumido en el caos después de que una impactante explosión sacudiera la zona portuaria de la capital del Líbano.

150 fallecidos, más de 5.000 heridos y hasta 300.000 personas sin hogar son las escalofriantes cifras que ha dejado esta agresiva detonación que podría equipararse a un terremoto de 3,3 de magnitud.

El estruendo de la explosión fue tan grande que se percibió, incluso, a 240 kilómetros de distancia alcanzado al país de Chipre, en donde también se sintieron los resquicios del suceso.

Pasadas las primeras horas en las que la incertidumbre y el drama eran los principales protagonistas de este agónico escenario del que Beirut es protagonista, el primer ministro del Líbano, Hassan Diab, fue el encargado de comunicar el motivo del estallido.

Un cargamento de 2.750 toneladas de nitrato de amonio que llevaba seis años almacenado en el puerto había sido la causa del desastre.

Un material que, además, no contaba con las medidas de seguridad necesarias por su alta peligrosidad, y que ha arrasado con todo lo que tenía a su paso.

En medio del caos, Beirut trata de recomponerse para poder descubrir qué fue lo que motivó la detonación de este material.

Pero, ¿qué es el nitrato de amonio?¿A qué se debe su peligrosidad?¿A qué se enfrenta el Líbano tras la explosión?¿Es la primera vez que ocurre un hecho de estas características?

¿QUÉ ES EL NITRATO DE AMONIO?

El epicentro de la tragedia guardaba este material desde el año 2014 este químico que ha causado el terror en la capital del Líbano.

Un componente que, hasta ahora, era un gran desconocido a nivel mundial.

El nitrato de amonio es un químico industrial que se usa principalmente para fertilizantes debido a que es una buena fuente de nitrógeno para las plantas.

Sin embargo, como otros químicos, también tiene un uso muy importante como explosivo, sobre todo en el campo de la minería.

En circunstancias normales, este material detona cuando existen altas temperaturas o bien cuando se provoca su explosión. Por norma general, no es un material que prenda con facilidad, algo que hace sospechar a las instituciones que esta situación ha sido provocada intencionadamente.

El gran problema que tiene este químico es que, si no existen grandes corrientes de aire que pueda llevarse las sustancias más tóxicos, el nitrato de amonio queda en suspensión, lo que supone un auténtico peligro para las personas y alimentos debido a su alto nivel de toxicidad.

LA SEGURIDAD ALIMENTARIA DEL PAÍS, EN JAQUE

El otro gran problema al que se enfrentan en el país es a cómo van a conseguir mantener la supervivencia del país.

La explosión se ha llevado por delante el mayor depósito de grano del país.

En la zona portuaria en la que se produjo el estallido se encontraba una reserva del 85% de grano de trigo que, si bien no quedado completamente devastado, el alimento estará contaminado en su totalidad.

La alimentación del país depende en un 80% de las importaciones de esta semilla y todas las reservas que tenían se han reducido a cenizas. Además, el ministro de Economía y Comercio, Raoul Nehme, ha confirmado que “la emergencia es máxima puesto que contamos con reservas para menos de un mes”. 

Además, económicamente tampoco están las cosas a favor del país, ya que el Líbano está viviendo su peor crisis económica desde la guerra civil de 1975-1990.

Este hecho acentúa, aún más, la indefensión en la que se encuentra el país ya que debido a esta crisis, todas las compras internacionales se han frenado en seco. 

TEXAS, ARGENTINA, ALEMANIA… OTRAS VÍCTIMAS DE ESTE QUÍMICO

Sin embargo, lo que ha ocurrido en Beirut es una historia que ya ha ocurrido en otros países que también han sido víctimas del nitrato de amonio.

De las primeras explosiones químicas provocadas por esta sustancia fue la ocurrida en 1921 en una planta de BASF en Alemania, que se saldó con la vida de 561 personas.

También en Europa, en 2001, Francia sufrió una explosión de 300 toneladas de nitrato de amonio en una planta química de Toulouse. En este accidente, murieron 30 personas.

En Argentina, en el año 1994, sufrieron las consecuencias de este químico que, en esta ocasión, fue utilizado para provocar un atentado a modo de  explosión contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) dejó 85 muertos y más de 300 heridos. 

Pero, hasta que no ocurrió la explosión de Beirut, el accidente más duro que se recordaba hasta el momento fue el que ocurrió en en la Bahía Galveston, en Texas, en donde murieron 581 personas .