El día en el que Beirut amaneció entre escombros

Tarde de verano y la zona portuaria de Beirut sigue su habitual curso: actividad incesante en el principal puerto marítimo del Líbano, acompañada de una tranquilidad tensa, habitual en zonas donde las guerras y las catástrofes se dejan ver más que la calma y el sosiego.

De repente, un temblor y una manta de humareda que ascendía al cielo hicieron que la ciudad se parase en seco. No iba sola, quedaba otra explosión.

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Hoy, Beirut amaneció teniendo el mismo nombre, pero siendo una ciudad completamente diferente. La nube de polvo y humo envolvía lo que el día anterior eran edificios y, con suerte, a algunas casas solo se les había derrumbado los balcones. Pasarelas infinitas de escombros en las que caminaban -y caminan- personas heridas, invadidas por el miedo y buscando a sus seres queridos.

Por el momento, la tragedia ha dejado un centenar de fallecidos y miles de heridos, sin embargo, el pronóstico de las autoridades es que estas cifras asciendan a medida que se rebusque entre los escombros y el desastre.

TONELADAS DE NITRATO DE AMONIO 

Una imagen dantesca y desoladora que ha ocupado todos los periódicos internacionales. Sin embargo, y a pesar de que gracias a las redes sociales la noticia no tardó en hacerse trending topic en Twitter en la tarde-noche del martes, todavía era demasiado pronto como para saber las causas.

Los beirutíes, en un primer momento, pensaron que se trataba de un ataque bélico. Trump, mientras las autoridades del Líbano investigaban las causas, no dudó en especular durante una rueda de prensa que las explosiones pudieron ser provocadas por “algún tipo de bomba”.

En cualquier caso, y a pesar de que las informaciones todavía no son claras, varios miembros del Gobierno han apuntado a que las explosiones fueron causa de un accidente.

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El primer ministro del Líbano, Hassan Diab, informó de que en la zona portuaria de Beirut, donde se dieron las explosiones, había un cargamento de 2.750 toneladas de nitrato de amonio que llevaba seis años almacenado en el puerto. A pesar de que se trata de un compuesto delicado, se encontraba escondido sin las estrictas medidas de seguridad que requiere.

Según las informaciones, estos químicos habían sido confiscados en una embarcación en 2013. Lo que todavía no se sabe es qué hizo detonar al material.

 

“Es inadmisible que un cargamento de nitrato de amonio, estimado en 2.750 toneladas, se halle desde hace seis años en un almacén, sin medidas preventivas. Esto es inaceptable y no podemos permanecer en silencio sobre este tema”

Hassan Diab, primer ministro del Líbano

 

Sus consecuencias, sin embargo, son conocidas por todo el mundo, ya que han viajado en forma de asombrosos vídeos y fotos a través de las redes sociales.

El impacto fue tal, que las personas que grabaron los estallidos y se encontraban relativamente cerca no pudieron mantener los móviles en sus manos y cayeron al suelo.

 

TODO LO QUE NO NECESITABA EL PAÍS 

El país, condenado y habituado al estruendo de las bombas bélicas, quedó conmocionado en cuestión de minutos. Más de 200.000 beirutíes se quedaron sin casa y los hospitales de la capital -en medio de la pandemia del coronavirus- se llenaron de heridos.

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Todo esto ocurre en un momento en el que el Líbano no necesitaba más tragedias, su contexto ya era bastante delicado.

El Líbano está viviendo su peor crisis económica desde la guerra civil de 1975-1990. Las fuertes y visibles diferencias sociales han hecho que muchos ciudadanos protesten y acusen a las autoridades políticas de quedarse con la riqueza, en lugar de invertirla en solucionar los problemas del país.

Hay falta de agua potable, un acceso limitado a la salud pública, que además, está bastante debilitada por la pandemia de la COVID-19, y, además, los ciudadanos tienen que soportar continuos cortes de electricidad. En este último sentido, ¿cómo se puede someter una persona a una operación quirúrgica, si, durante el proceso, puede fallar la luz?

Además, el lugar donde ocurrieron las explosiones está cerca del sitio donde, el 14 de febrero 2005, un atentado mató al ex primer ministro Rafik Hariri. Precisamente, en los próximos días se anunciará el veredicto del juicio a cuatro hombres acusados de organizar este ataque terrorista.

Este miércoles, Beirut amaneció entre escombros y, mientrasHassan Diab promete que esta catástrofe “no pasará sin responsabilidades”, los ciudadanos buscan a sus seres queridos entre el desastre y el desconsuelo, que parece no tener fin para este pueblo.