La peligrosa “nueva fase” de Estados Unidos

Deborah Birx, la coordinadora del grupo de trabajo de la Casa Blanca contra la COVID-19, no ha tenido reparo en afirmarlo: Estados Unidos ha entrado en una “nueva y peligrosa fase”.

Según la doctora, la enfermedad está “extremadamente extendida” en el país y, en este momento, el virus supone una amenaza mayor en comparación al comienzo de la pandemia.

¿Por qué?

Hasta el pasado 3 de agosto, Estados Unidos tenía el récord de contagios (4,6 millones) y fallecimientos (155.165) por coronavirus en todo el mundo.

Ahora, la potencia mundial se enfrenta a una nueva fase de la pandemia, y todo apunta a que está lejos de ser esperanzadora.

A diferencia que en el inicio de la pandemia, el virus está mucho más extendido por el país y, además, ya no solo son las urbes las más afectadas, ahora son diferentes áreas a lo largo y ancho de todo Estados Unidos, tanto rurales como urbanas, como ha aclarado Birx en la cadena CNN.

Las zonas rurales han mirado algo escépticas al virus mientras este se hacía con las ciudades. En algún momento, los estadounidenses que vivían en espacios apartados se creyeron inmunes, viendo la amenaza lejos de sus hogares.

La asesora de la Casa Blanca ha insistido en la necesidad de llevar la mascarilla, incluso dentro de las casas si se vive en un lugar donde ha surgido un rebrote. Asimismo, también manifestó su preocupación por todas aquellas personas que, a pesar de la crítica situación, se están yendo de vacaciones a sitios que, además, registran un alto número de contagios.

“A medida que viajaba por el país, vi a todo Estados Unidos moviéndose (…) Si usted ha decidido irse de vacaciones a un lugar muy afectado, necesita volver y asumir que está contagiado”

Deborah Birx, la coordinadora del grupo de trabajo de la Casa Blanca contra la COVID-19

 

Durante los dos primeros meses de la pandemia, Nueva York y Nueva Jersey (costa este) sufrían con mayos insistencia los estragos de la COVID-19, en las últimas semanas se ha producido un notable aumento de los casos en California, Florida y Texas.

“Cuando levantamos algunas restricciones con el objetivo de reactivar la economía en ciertas regiones del país, algunos estados del sur como Florida, Texas, Arizona o el sur de California empezaron a sufrir contagios. Entonces la base pasó de 20.000 casos diarios, a 30.000, 40.000, 50.000, 60.000 e incluso 70.000 pacientes diarios”, explicó Anthony Fauci, científico jefe del equipo especial contra el coronavirus de la Casa Blanca, a BBC.

Según The New York Times, el país registró más de 1,9 millones de nuevos contagios en el mes de julio, cerca del 42% de los más de 4,5 millones de casos confirmados en todo el país desde que comenzó la pandemia y más del doble que cualquier otro mes.

El presidente, Donald Trump, atribuye este repunte de los casos al hecho de que se están realizando más pruebas y, además, insiste en la reapertura de los centros educativos, ya que “gran parte de nuestro país está muy bien”.

No es de extrañar, por tanto, que el dirigente más polémico tachara de “patética” la intervención de Deborah Birx en televisión: “Deborah mordió el anzuelo y nos golpeó. ¡Patético!”, espetó Trump a través de su cuenta personal de Twitter.

Nancy Pelosi, la líder demócrata, tampoco confía en la doctora ya que a asegurado que cree que “el presidente está difundiendo desinformación sobre el virus y que ella es su responsable, así que no tengo ninguna confianza”, como afirmó en la cadena ABC.