Los bancos españoles se enfrentan a su mayor crisis como consecuencia del coronavirus

Las noticias de los últimos días confirman lo que el mercado bursátil lleva certificando desde hace meses; la banca española se enfrenta a su mayor crisis de su historia y los pocos bancos que quedan están sufriendo mucho ya tanto en resultados como en cotización bursátil. El sector bancario está concentrado en torno a las cinco grandes entidades: Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia y Sabadell, que acaparan el 72% del mercado; tan solo 5 grandes porque para el resto, las únicas opciones son la implantación territorial o de nicho de negocio.

La banca española desvela esta semana el impacto de la pandemia en sus cuentas, ya que dan a conocer sus resultados hasta junio, con el foco puesto en la evolución del negocio durante el segundo trimestre, marcado por el parón de la economía, y las provisiones para hacer frente a esta crisis.

Hasta el momento Bankinter ha anunciado que en la primera mitad del año ganó 109 millones de euros, un 64,7 % menos que en el mismo periodo de 2019, tras dotar 192,5 millones en provisiones extraordinarias para afrontar la situación tras el coronavirus.

El Banco Santander ha comunicado los resultados financieros de este 2020, hasta el final del primer semestre, y por primera vez en mucho tiempo ha arrojado un balance negativo, con unas pérdidas de 10.798 millones de euros.

Según la entidad presidida por Ana Botín, el balance se debe a la actualización del valor de sus filiales en varios países como UK, EEUU o Polonia, que han hecho descender su balance en 12.000 millones. Han apuntado a que su beneficio ordinario ha sido positivo, de casi 2.000 millones de euros, lo que supone una caída respecto al mismo periodo en 2019 de más del 50%.

Se le antoja un futuro complicado a medio plazo, y eso a pesar de que el Banco Santander es una de las entidades financieras que operan en nuestro país que más comisiones cobra a sus clientes. Por contra, dispone de un fuerte balance de activos con el que contrarrestar efectos adversos.

El mercado estimaba la semana pasada que el Banco Santander habrá obtenido un resultado de unos 815 millones entre abril y junio, más del doble que en el primer trimestre del año, cuando ganó 331 millones tras destinar 1.600 millones desde entonces a provisiones.

El gigante presidido por Ana Botín ganaría 1.146 millones de euros en la primera mitad de 2020, un 64,5 % menos que los 3.231 millones de un año antes.

El BBVA perdió 1.157 millones de euros durante el primer semestre del año tras encajar un impacto de 2.084 millones por el ajuste contable en el fondo de comercio de Estados Unidos y por las provisiones efectuadas ante potenciales deterioros por la crisis de la covid-19, que en el segundo trimestre ascendieron a 644 millones.

Como sucedió el miércoles con el Santander, el BBVA ajustó el valor de una filial de los Estados Unidos y realizó un cargo de 2.100 millones, anunciados el pasado mes de abril. El motivo fue “el impacto negativo” en su valoración “por la actualización del escenario macroeconómico afectado por la pandemia. Este impacto no afecta ni al patrimonio neto tangible, ni al capital, ni a la liquidez del Grupo BBVA.”, explica la entidad en una nota. Los datos en el mercado de valores ratifican todo esto con descensos del 7%.

BBVA con un beneficio de unos 560 millones de euros en el segundo trimestre del año, que compensarían en parte los 1.792 millones que perdió entre enero y marzo tras dotar 1.433 millones a provisiones, especialmente en España, para cubrir el impacto del coronavirus y para sanear su filial en Estados Unidos.

De este modo, el resultado en la primera mitad del año de BBVA serían unas pérdidas de 1.232 millones, aunque algunos analistas pasan por alto el ajuste contable del banco en el primer trimestre y entonces elevan a 765 millones sus estimaciones hasta junio.

El resto de los grandes bancos españoles, CaixaBank, Bankia y Sabadell, se reserva para los próximos días para exponer sus resultados, en una ronda de presentaciones que inauguró este martes el grupo liderado por José Ignacio Goirigolzarri.

Los analistas calculan que Bankia ha podido ganar en el segundo trimestre del año unos 39 millones de euros, que sumados a los 94 millones de euros que obtuvo entre enero y marzo, harían que el beneficio en la primera mitad del año quede en unos 133 millones, un 66,75 % menos que los 400 millones del mismo periodo de 2019.

El turno de CaixaBank y el Banco Sabadell llegará inmediatamente, y los analistas esperan que el primero haya ganado unos 209 millones en el segundo trimestre que sumados a los 90 millones de los primeros tres meses, cuando dotó 400 millones en provisiones, arrojan un resultado hasta junio de 299 millones, un 52 % menos que un año antes.

En el caso del Sabadell, el mercado cree que su beneficio semestral será de 118 millones de euros, un 77,8 % menos que un año antes, cuando se disparó hasta los 532 millones. Teniendo en cuenta que en el primer trimestre de 2020 el banco ganó 94 millones de euros, entre abril y junio se habrá reducido a 24 millones.

De confirmarse todas estimaciones, en las que los analistas pueden pasar por alto las decisiones estratégicas de las propias compañías para blindarse ante futuros deterioros, el resultado conjunto de la gran banca española sería de 573 millones, muy lejos de los 7.227 millones del mismo periodo de 2019.

Muy malos tiempos para la banca que recordemos, fue rescatada en su totalidad en 2012 dada la gravedad de su insolvencia.